Con el consumo en baja y las deudas en alza, la confirmación de un bono internacional por 600 millones de dólares destinado a obras y el acuerdo con Vicuña Corp que suma otros 250 millones de dólares sin devolución, comienzan a cambiar el humor social. Comerciantes y trabajadores de la construcción celebraron medidas que prometen reactivar la economía y la obra pública. Son pasos concretos que movilizan lo que amenazaba ser una muy difícil y larga espera de los megaproyectos.