Aunque fue imponente su presencia en los últimos tres siglos de la vida de San Juan, su propia historia es un símbolo de la reconstrucción de la ciudad. Un trabajo preparado por Juan Carlos Bataller
Quien
crea que la actual Catedral de San Juan se construyó –como tradicionalmente se
hacen las obras- en base a un presupuesto asegurado de antemano, una
licitación, plazos de terminación y hasta fecha de inauguración, se equivoca
rotundamente.
Nuestra iglesia mayor,
con su imponente presencia frente a la Plaza 25 de Mayo, fue y sigue siendo
testigo de los grandes acontecimientos que vivió esta ciudad en los últimos
tres siglos.
Pero no es la misma.

Arquitecto Daniel Ramos Correas
A diferencia de prácticamente todas las ciudades de la Argentina, San Juan no
cuenta con una antigua catedral. Aquella primera, construida por los jesuitas,
en el siglo 18, quedó sepultada entre los escombros del terremoto. Esta, nueva,
se yergue como un ejemplo de la reconstrucción.
Concebida como un conjunto arquitectónico su diseño responde a un proyecto del
arquitecto Daniel Ramos Correas y comprende la Iglesia Catedral, con una Cripta
en el subsuelo; un Campanil y la Casa Parroquial.
¿Cuándo se inauguró la Catedral?
Si usted busca en los libros, encuentra una fecha precisa: el 16 de diciembre de 1979.Y es cierto.
Ese día se inauguró la Catedral.
Pero la torre con el campanil estaban desde mucho antes, más precisamente desde 1962.
Y aunque no hay muchas fotos disponibles existen algunas que muestran las distintas etapas de la construcción.

Frente
de la Iglesia Catedral de San Juan, ubicada sobre calle Mendoza, frente a la
Plaza 25 de Mayo
La iglesia Catedral
La fachada principal de la Iglesia Catedral destaca por sus dos muros revestidos de piedra laja, separados por un muro blanco retraído hacia el interior, que coincide adentro con la nave central.Dos columnas sin basamento ni capiteles llegan hasta el techo y en ellos se apoya una viga horizontal. Queda así conformado un atrio al que se asciende por gradas de travertino con dos descansos.
Inaugurada el 16 de diciembre de 1979, la catedral presenta un diseño de arquitectura moderna, cripta, escalinata de piedra travertino, puertas de bronce con bajorrelieves del artista Angelo Bianchini y una torre campanario.

Las seis figuras de hierro fundido de la casa Val d'Osne que llegaron desde Francia en 1870. Derecha: San Mateo, San Lucas y el patrono de la provincia, San Juan Bautista. Izquierda: San Marcos, San Juan Evangelista y el apóstol San Pedro
La Catedral hoy luce una fachada renovada tras completarse la restauración y
reinstalación de sus seis esculturas centenarias de hierro fundido (de más de
150 años y origen francés), que volvieron a ocupar su lugar en el frente del
templo frente a la Plaza 25 de Mayo.
Se trata de seis figuras de hierro fundido de la casa Val d'Osne que llegaron
desde Francia en 1870, retiradas tras el terremoto de 1944 y reubicadas
definitivamente en la fachada tras un proceso de puesta en valor.
Las efigies incluyen a los apóstoles (San Marcos, San Lucas, San Juan
Evangelista, San Mateo), San Pedro y el Santo Patrono.
Al tratarse de piezas artísticas e industriales de producción seriada del siglo
XIX, no se atribuyen a un único autor individual, sino a la célebre fundición
francesa Val d'Osne cuyo nombre oficial era Fonderies d'Art du Val d'Osne. Fue
fundada en París en 1835 por el ingeniero Jean-Pierre Victor André.

La
Fundición Val d´Osne en 1860
La fundición operaba mediante catálogos masivos y empleaba a destacados
escultores franceses de la época para crear los moldes originales, a partir de
los cuales se reproducían las estatuas en hierro fundido a gran escala para
exportar a todo el mundo.
De este modo, aunque el diseñador del molde original de cada santo permanezca
en el anonimato del taller francés, la autoría y procedencia histórica
institucional corresponde por entero a los talleres de Val d'Osne.

Esta
fotografía muestra el interior de la Iglesia Catedral de San Juan, en plena
construcción a finales de los años 70.
Al templo se accede por un portal de bronce labrado en Faenza (Italia) con
bajorrelieves de Santa Rosa de Lima, San Luis Rey de Francia, el apóstol
Santiago, Santa Ana y varios escudos y emblemas.
La nave central está separada de dos naves laterales por doce columnas a cada
lado. Al fondo del amplio pasillo central se ubica el altar mayor, el trono
arzobispal y los sillones del coro canónigo. A la derecha está la Capilla del
Santísimo.
El altar mayor tiene un Cristo rodeado por 64 estrellas que representan a los
países católicos, obra en duraluminio del escultor italiano Angelo Bianchini.
El órgano de la catedral es un moderno Hammond B3000 fabricado en Chicago,
Estados Unidos.
La Cripta
No son muchos los sanjuaninos que conocen la Cripta de la Catedral de San Juan Bautista. Se destaca por ser una obra pionera de la arquitectura moderna y antisísmica en la región.Diseñada originalmente por el arquitecto Daniel Ramos Correas, fue concebida como un templo subterráneo funcional. De hecho, operó como la catedral oficial de la provincia desde 1962 hasta la inauguración del templo superior en 1979.
Está ejecutada completamente en hormigón armado, ladrillo y piedra, adaptándose a las rigurosas normativas de construcción sísmica impuestas tras el terremoto de 1944.

Este
es una de las ceremonias que se realizaron en la cripta de la Iglesia Catedral,
mientras se construía la parte superior. El 9 de julio de 1970 se celebró, en
la Cripta de la Iglesia Catedral, el enlace de Beatriz Teresita Zapata y
Wbaldino Acosta.
Se trata de un gran recinto único subterráneo. Su distribución espacial
coincide exactamente con la proyección de los altares laterales de la iglesia
superior.
Se ingresa desde el atrio exterior del templo bajando por escaleras integradas
dentro de dos grandes volúmenes laterales revestidos en piedra laja, los cuales
aíslan acústicamente el ruido de la calle para inducir al silencio.
El espacio se caracteriza por una sobriedad geométrica estricta.
Cuenta con imponentes columnas de sección rectangular (de 2.00 x 1.00 metros) y
muros interiores revestidos en piedra laja con terminación rústica. Esto
contrasta directamente con las superficies lisas de sus cielorrasos planos.
El recinto no utiliza ventanas tradicionales. La luz natural proviene
exclusivamente de una banderola cenital ubicada a nivel de la vereda pública,
que filtra una iluminación suave y difusa por el costado sur de la cripta.
El
sector más relevante a nivel monumental es el mausoleo de Fray Justo Santa
María de Oro.
En la parte posterior se localiza un altar privado de forma circular,
delimitado del resto de la planta por una pantalla de madera lustrada.
El sector más relevante a nivel monumental es el mausoleo de Fray Justo Santa
María de Oro. Sobre un muro de piedra laja se encuentra recostada la figura del
cuerpo del obispo, esculpida en mármol travertino local por el propio Ramos
Correas.
El atavío esculpido del obispo luce bordados detallados de los patronos
religiosos del escultor (Santa Rosa de Lima y la Virgen de los Milagros de
Santa Fe) como una forma sutil de firmar su obra. El espacio está rodeado por
estandartes de las provincias que participaron en el Congreso de Tucumán de
1816.
Excavada en el subsuelo de la iglesia tiene acceso directo desde ésta y fue
concebida como un desahogo de la Catedral y espacio disponible para situaciones
de emergencia. Es un recinto único en el que, coincidiendo con los altares
laterales, se encuentran los monumentos funerarios de Fray Justo Santa María de
Oro y de algunos obispos, entre ellos Monseñor José Américo Orzali (primer
arzobispo de San Juan de Cuyo) y Monseñor Ildefonso María Sansierra.
En la parte posterior se encuentra un altar privado de forma circular,
delimitado por una pantalla de madera lustrada.
En
esta imagen de la década de 1960 se pueden apreciar los andamios durante la
construcción del campanil de la Iglesia Catedral de San Juan.
El campanil
El Campanil de la Catedral representa el resurgimiento y la reconstrucción espiritual de la ciudad tras la tragedia del terremoto de 1944. Al igual que la cripta, fue diseñado ad honorem por el arquitecto Daniel Ramos Correas e inaugurado mucho antes que el templo superior, el 24 de diciembre de 1962.La estructura es una torre de diseño moderno totalmente separada del cuerpo principal del templo. Tiene una altura total de 51 metros hasta la cruz superior y se divide arquitectónicamente en tres partes diferenciadas:
El prisma principal es una base cuadrada de 5 metros de lado que se eleva hasta los 33 metros de altura. Está completamente revestido con un característico ladrillo cerámico rojo, que le otorga su inconfundible silueta en el paisaje urbano. Alberga el ascensor y las escaleras de emergencia.
El prisma superior es un segundo tramo superpuesto, también de base cuadrada pero de dimensiones más pequeñas, donde se aloja el sistema del reloj y el campanario.
Una pirámide final, meramente decorativa, corona la estructura.
A los 33 metros de altura se localiza un mirador panorámico al que se accede mediante un ascensor. Es uno de los puntos turísticos más visitados del microcentro ya que ofrece una vista espectacular en 360 grados de toda la Ciudad de San Juan, permitiendo observar la Plaza 25 de Mayo, el Centro Cívico, la Casa España y las montañas que rodean el valle.

La foto fue tomada en diciembre de 1962. Quien aparece en ella es Arnold Bofinger, técnico relojero y propietario de la casa Bofinger. Arnold se había especializado en Suiza para atender este tipo de relojes. El reloj-campanil de la catedral costó 23.000 marcos alemanes y fue adquirido en 1961 a la firma Wlund Ems de Frankfort, Alemania. El carillón eléctrico acústico tiene 23 tonos, un teclado que abarca varias octavas y cuatro altoparlantes de 20 watts cada uno. El carillón permitía emitir además de la hora, el himno nacional, el Angelus y diversos villancicos. Fue inaugurado el 24 de diciembre de 1962 a las 23. Durante 25 años Arnold Bofinger fue el encargado del mantenimiento. (Foto proporcionada por Arnold Bofinger)
El Reloj Big-Ben y el Carillón
El funcionamiento sonoro y del tiempo fue un hito tecnológico para los años 60. Sin embargo, a lo largo de su historia ha pasado más tiempo en silencio que contando las horas de la ciudad.El sistema de relojería y el carillón alemán fueron adquiridos en 1961 a la firma Wlund Ems de Alemania por un costo de 23.000 marcos alemanes, e instalados localmente por el técnico relojero Arnold Bofinger.
El mecanismo fue diseñado para emular los sones del célebre reloj Big Ben de Londres, programado originalmente para sonar de forma automatizada cada 15 minutos y marcar el ritmo de la vida cotidiana de los sanjuaninos.
Es de señalar que en los primeros tiempos muchos vecinos se quejaron porque el sonido del carillón cada quince minutos les perturbaba el sueño.
El carillón del campanil funciona actualmente a través de un sistema electrónico automatizado que convive con un teclado instrumental analógico resguardado en la cripta.
En lo alto de la torre no hay campanas de bronce tradicionales, sino un sofisticado sistema acústico.
El sistema cuenta con barras metálicas afinadas con alta precisión en una consola de control. Pequeños martillos golpean estas barras de forma automática, y un sistema de amplificación emite el sonido hacia el exterior a través de las potentes bocinas y parlantes distribuidos en el campanil.
En una habitación de la cripta subterránea se encuentra el instrumento original: una especie de piano u órgano de viento de solo dos octavas.
Tras las obras de restauración, este teclado fue "desempolvado" y reconectado. Esto permite que, además de las melodías programadas por computadora, músicos locales puedan tocarlo de forma manual y en vivo para eventos especiales.
Es decir: el carillón tiene dos tipos de funciones musicales: las automáticas y las conmemorativas.
La rutina diaria funciona de manera automatizada y el reloj electrónico activa el sonido del carillón para marcar el ritmo del microcentro sanjuanino, anunciando las horas y las medias horas. Para esto, emite la clásica secuencia de tonos que emula las campanas del Big Ben de Londres.

La primera catedral de San Juan, conocida como el templo de San José, fue construida en 1712 por la Compañía de Jesús. Se ubicaba frente a la plaza mayor, en la esquina de las actuales calles Rivadavia y Mendoza, que antes eran llamadas «Del Portón» y «Real de las Carretas». En la terminación de este templo y hasta su habilitación en 1767, al borde de la expulsión, se recuerda a tres sacerdotes sanjuaninos que donaron sus bienes para la terminación de la obra: Pedro José Jofré, Pedro Sánchez de Loria y Sebastián Antonio Godoy y Oro.
Un túnel subterráneo
Como detalle curioso señalemos que la cripta subterránea y la base del campanil están conectadas de manera directa mediante un túnel subterráneo de entre 10 y 12 metros de longitud. Este pasadizo oculto fue descubierto detrás de una pared de ladrillos cercana a la maquinaria que comanda las campanas.Fuentes: Fundación Bataller, San Juan al Mundo, Arzobispado de San Juan, argentina.gob.ar, Destino San Juan, Tiempo de San Juan, El Nuevo Diario, La Pericana. Algunas fotos fueron restauradas y coloreadas con IA.
Fuente: Publicado en La Pericana, edición 508 del 4 de octubre de 2026

Así
quedó la fachada tras perder a sus torres.

El
interior de la Catedral gravemente dañado.
La
foto refleja el momento en el que, por motivos de seguridad, son derrumbadas
las torres tras el terremoto.