Tal vez algún historiador del futuro quiera investigar quién era quién en el mundo de la plástica sanjuanina. Inevitablemente deberá recurrir a viejas ediciones de El Nuevo Diario. Allí encontrará las columnas que durante muchos años escribió semanalmente Eduardo Peñafort. Esas columnas representan en su conjunto el más completo tratado de las expresiones plásticas de una época, no sólo en lo que hace a las obras artísticas sino también a la estética de la ciudad.

Quizás la palabra para definir el sentimiento ante la muerte de Eduardo sea desolación. En estos tiempos donde todo parece superficial y descartable, haber compartido largas charlas con un pensador de la dimensión de Eduardo es un lujo tan grande como el vacío que queda.
Juan Jaime Eduardo Peñafort, nació en Villa Tulumaya, en Lavalle, Mendoza pero desarrolló la mayor parte de su extensa carrera académica y cultural en San Juan. Donde residió en el último medio siglo.

Por esas vueltas que tiene la vida alguna vez pensó que su futuro pasaba por la abogacía. De hecho se inscribió en esa carrera en una universidad privada de Mendoza pero la muerte de su padre lo hizo entrar en el ciclo básico de Filosofía de la universidad estatal donde había dos materias que le servirían para Abogacía al año siguiente. Y ahí se encontró con su mundo.

Egresó como profesor y licenciado en Filosofía de la Universidad Nacional de Cuyo y comenzó su recorrido profesional como maestro, antes de incorporarse a la enseñanza universitaria.
Su vínculo con la Universidad Nacional de San Juan se extendió durante más de cuatro décadas. Fue docente e investigador de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes, director del Instituto de Filosofía, secretario Académico de esa facultad y responsable de proyectos científicos y formación de investigadores. Dictó, entre otras, las cátedras de Estética, Hermenéutica, Crítica de Arte e Historia de las Ideas.

Peñafort había nacido el 18 de septiembre de 1951 en Lavalle, Mendoza.
Su trayectoria académica recibió uno de sus mayores reconocimientos en 2022, cuando la UNSJ le otorgó el título de Doctor Honoris Causa por sus aportes como docente e investigador.
Ese mismo año, la Cámara de Diputados lo declaró Ciudadano Ilustre de la Provincia de San Juan, en reconocimiento a su contribución a las Humanidades y las Artes.
El reconocimiento institucional se profundizó en 2024, cuando el Instituto de Filosofía de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes pasó a denominarse “Profesor Eduardo Peñafort”, como homenaje a quien había sido uno de sus fundadores.


Esta foto fue tomada el día que recibió la distinción de Ciudadano Ilustre de San Juan por la Cámara de Diputados.Esta foto fue tomada el día que recibió la distinción de Ciudadano Ilustre de San Juan por la Cámara de Diputados.

Independientemente de sus aportes como pensador y referente de la filosofía, la docencia universitaria y la cultura de San Juan durante las últimas décadas fue también un realizador de alto vuelo.
Una prueba de ello fue su participación como parte del equipo fundador de una iniciativa que comenzó a gestarse en 1996 junto a Bertha Varas de Klement.
El proyecto que marcó a miles de adultos mayores se llamó “Por un Nuevo Proyecto de Vida”, una experiencia de educación universitaria que inicialmente había sido pensado para unas 200 o 300 personas, pero que, en su primera inscripción en 1997, convocó a alrededor de 500 interesados. Con el paso de los años se transformó en uno de los programas de extensión universitaria más reconocidos de San Juan.
Peñafor no sólo estuvo en su génesis sino que hasta el momento de su fallecimiento seguía como coordinador y referente del programa, que ofrece formación sin requisitos de escolaridad y que consolidó un espacio de aprendizaje y encuentro para mayores de 50 años.

Una recorrida por su currículo dice que fue miembro correspondiente por San Juan de la Academia Nacional de Bellas Artes y tuvo participación en la gestión pública como subsecretario de Cultura de la Provincia. En el ámbito académico, tuvo además una intervención relevante en la organización del Segundo Congreso Internacional Extraordinario de Filosofía de 2007, que reunió en San Juan a especialistas nacionales e internacionales.

Sus ideas

Pero es imposible hablar de sus realizaciones sin entrar en sus ideas.
En una excelente entrevista que le realizara Viviana Pastor para Tiempo de San Juan en 2018, quedaron plasmadas algunas de esos pensamientos que pintaban su visión del mundo actual.
“Lo que me da miedo del país me da miedo de Latinoamérica, y es el apoyo de grandes masas populares a gobiernos que van en contra de sus intereses. Lo de Bolsonaro (en Brasil) me parece terrible. Me parece increíble lo de Chile y por supuesto el apoyo al macrismo. Me parece terrible y me asusta la respuesta de los gobernadores a las políticas nacionales”.

“Me asusta la estructura del odio, hay un manejo de lo mediático del odio que hace posible estos fenómenos. La gente odia mucho, hay un clima de odio que vuelve todo intolerante. Tal vez siempre estuvo y ahora las redes sociales nos permiten conocerlo, pero uno abre el Facebook y te da vergüenza que aparezcan determinadas cosas como la capacidad terrible de injuria sobre la gente. Una insensibilidad absoluta por el dolor del otro y por sus necesidades. Puede parecer cursi, pero asusta la pérdida del freno del lenguaje”.

El día que Eduardo Peñafort fue declarado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de San Juan
El día que fue declarado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de San Juan

 “Me tienen horrorizado y es importante que se analicen (las redes sociales). Hay una transmisión de la subjetividad directa a través de identidades falsas y de la cobardía del anonimato que revela como nunca la intimidad de la sociedad pública. Y todo este mundo de pasiones se articula con lo que a mí más me interesa que es la pasión y el arte. Quiero ver como es este juego de pasiones en las redes y como eso se proyecta en el arte”
Su libro de cabecera fue “Verdad y método”, del alemán Hans-Georg Gadamer. “La relación del arte con la verdad me hace pensar, es un libro que lo di en clase, pero creo que para alguien que se dedica a la estética responde la diferencia ente arte y decoración de tortas. Porque el gran temor de mi vida es haber estado estudiando estupideces ante lo que es el mundo. La respuesta está en Gadamer: en el arte hay una experiencia verdadera”.
Eduardo fue militante del Justicialismo desde muy joven. Estaba casado con la médica psiquiatra Ruth Colombi con quién eran padres de Graciana, abogada de renombre, Guiomar, Gabriel y Carlos.
En una entrevista se le preguntó como quería que lo recordaran y no dudó al responder “como un profesor de filosofía comprometido con su tierra y su tiempo”.

JCB
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Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2208 del 5 de septiembre de 2026