Esta entrevista a Eduardo Quattropani, Fiscal General de la Corte de Justicia de San Juan, fue extraída del libro San Juan 2035 de Juan Carlos Bataller publicado en 2013.

Eduardo Quattropani es sin duda uno de los máximos referentes de nuestra provincia sobre un tema que es crucial en nuestro tiempo: la justicia, su organización, su funcionamiento, el sistema en el que se asienta y sus posibilidades de mejorar. A diferencia con otros entrevistados que respondieron preguntas concretas, con Quattropani bastó una pregunta para que planteara un conjunto de ideas que se complementa y funciona si se aplica integralmente. Vamos entonces a sus conceptos.

-¿Cómo sería la administración de justicia que usted propone para el 2035?
> El Fiscal Investigador reunido con profesionales técnicos alrededor de una mesa de trabajo evaluando hipótesis, analizando pericias, interpretando hechos y tratando de definir el perfil del autor, será la foto de la Justicia San Juan 2035.
> Un Juez imparcial, sin preconceptos ni apuros, garantizará el derecho de las partes y asegurará a la sociedad la supremacía de la Constitución.
> Un Ministerio Público fuerte y organizado fijará Políticas de Persecución Penal, administrará con carácter de Política de Estado el llamado principio de oportunidad, es decir seleccionará racionalmente las causas a tramitar con preferencia por sobre otras.
> Se terminará con la falsa idea que todo delito se investiga y resuelve en proceso ordinario, idea que no solo ocasiona un gravísimo e improductivo gasto, sino que demora la tramitación de las que resultan imprescindibles concluir, tramitar, resolver.
> Se implementará un amplio menú de soluciones alternativas a los conflictos que nacen del delito, ello tal como la mediación penal y otros.
> Se implementarán, también, procesos especiales que garantizarán resoluciones casi inmediatas, así por ejemplo el Juicio en Flagrancia.
> Se terminará, definitivamente, con el criterio pre-revolución francesa que puede resumirse en el concepto “Palacio de Tribunales” y se entenderá que los Fiscales, los Defensores, los Asesores, deben estar en el barrio, en la villa, es decir la Justicia estará junto a la gente.
> Se entenderá que la Investigación es una Ciencia, se asumirá que la historia de policías fantásticos que de vez en cuando recrea la prensa debe dar lugar al policía preparado, al policía que formado con el carácter y personalidad propia de la función tiene, también, como capital los conocimientos científicos, habrá una Policía Judicial dependiente operativamente del órgano investigador.
> Se asumirá que la prevención también requiere de conocimientos y estrategias, que ella no se agota en más policías, más patrulleros y más cámaras, se entenderá, también, que prevención, investigación, ejecución de pena y sistemas carcelarios y post carcelarios  son parte de un todo y que no se pueden atender como compartimientos estancos.
> Se pondrá el acento en la protección de las víctimas, y en la protección de testigos.
> Se organizarán en el Ministerio Público, Fiscalías Temáticas, reconociéndose las particularidades de cada tipo delictivo, admitiéndose que el investigador debe tener una formación específica para enfrentar ciertos hechos delictuosos.
> Habrá un verdadero Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil y en él un centro de articulación, orientación y resolución alternativa de conflictos.
> La Justicia de Paz tendrá un rol especial haciéndose cargo de cuestiones que pueden resolverse sin demasiados trámites, brindando a la comunidad pilares básicos para la convivencia social.
> El Poder Ejecutivo, mediante el Ministerio correspondiente, y el Ministerio Público Fiscal públicamente acordarán políticas conjuntas de complementación e intercambio, sin perder, claro está, sus atribuciones y obligaciones específicas.
> El Laboratorio de Investigaciones Forenses de San Juan estará vinculado en Red a los de las demás Jurisdicciones, sus equipos estarán validados, se utilizará un protocolo único, cada actor del sistema sabrá como el abecedario lo que es una cadena de custodia, cómo se preserva el lugar del hecho, cómo se colectan los indicios, etc.
> No habrán más fotos en El Nuevo Diario que muestren a una multitud de gente, que nada debe hacer, rodeando un cadáver, fumando, pisando, salivando, contaminando.
> Casi como graficando el cambio producido desde el 2012 a 2035, en el Poder Judicial no habrá parate los fines de semana ni feriados en el curso de una investigación.
> En cada despacho de un Fiscal, de un Juez, habrá acceso directo al Registro de Reincidencias, de Rebeldía y de Captura, cada investigador podrá recabar información inmediata al Registro del Sistema Nacional Automatizado de Identificación Balística (SAIB), lo mismo que de los Registros de la Propiedad, del Automotor, Tribunales Electorales, Licencias de Conducir, ECO, etc., etc.
> Se habrá acordado por el Ministerio Público Fiscal, con las compañías prestatarias del servicio de telefonía celular, la organización del proceso de intercambio de información.
> Se habrá centralizado “la apertura judicial” de teléfonos celulares, a fin de la extracción de los datos en ellos contenidos (Directorio, Buzón de SMS, Llamadas Recientes, Archivos, Multimedia, etc.).
> Se habrá logrado “despapelizar” parcialmente la investigación penal preparatoria a través del resguardo seguro de la información en formato digital, formato que asimismo facilitará notablemente su análisis y procesamiento. Se habrá creado una oficina que centralice la gestión, el procesamiento y el análisis de “información tecnológica” útil a la investigación criminal.
> Habrá verdaderos concursos de antecedentes y oposición, no solo en la designación de Magistrados y Miembros del Ministerio Público, sino también para el reclutamiento de Funcionarios, Técnicos y Administrativos, y la carrera judicial se definirá según la idoneidad del Agente.
> Se entenderá, aunque parezca hoy un imposible, que el Poder Judicial se justifica por la resolución de conflictos, reconociéndose a Jueces y Miembros del Ministerio Público el lugar que les corresponde en su seno, se los respetará en el propio ámbito de la Justicia.
> Habrá control de gestión, estará todo informatizado en serio y no en los discursos, habrá firma digital.
> El ciudadano podrá controlar el estado de su causa, podrá verificar el trabajo de Jueces y Abogados.
> Las Facultades de Derecho habrán revisado sus caducos programas de estudio, el Foro de Abogados aggiornará su Tribunal de Disciplina y la prensa asumirá, con responsabilidad, su  misión de informar verazmente y analizar con objetividad el funcionamiento de la Justicia.
> Jueces, Fiscales, Defensores y Asesores serán y se sentirán actores de un Poder Independiente, y esa independencia reconocerá un primer escalón en sus convicciones, en su vocación.
> Hoy parece un imposible. Tanto inmovilismo nos convence, en ocasiones, que no se puede; cuando la verdad es que no nos dejan.

Eduardo Quattropani, fiscal general.

PERFIL

El doctor Eduardo Quattropani es Fiscal General de la Corte de Justicia de la Provincia de San Juan, presidente del Consejo Federal de Política Criminal de los Ministerios Públicos de la República Argentina, profesor Titular de la Cátedra de Criminalística, en la Universidad Católica de Cuyo y columnista de El Nuevo Diario.
Fue además, presidente del Colegio de Abogados de San Juan, presidente del Foro de Abogados, presidente del Consejo para la Reforma en Materia de Justicia y Seguridad de la Provincia de San Juan y presidente del Consejo de Procuradores, Fiscales, Defensores y Asesores Generales, de la República Argentina.