En el programa La Ventana, del 29 de junio de 2026, en el ciclo “Historias de familias” conducido por Juan Carlos Bataller, estuvieron invitados Carla Morel y Fabián Armoa, un amor a base de vóley y mosaiquismo.

Carla Morel y Fabián Armoa
durante la entrevista realizada en el programa La Ventana por Juan Carlos
Bataller en el ciclo Historias de familias, junto a Juan Carlos Bataller Plana
Juan Carlos: La idea es conocer personajes conocidos, donde tanto el hombre
como la mujer puedan contarnos un poco más de la historia de cada uno. Nuestros
invitados de hoy son Carla Morel…
Carla: Hola.
Juan Carlos: Ella
dice que es mosaiquista, pero yo creo que es la jefa de la barra brava de UPCN.
Y además fue jugadora internacional de vóley. Y mamá de Manu Armoa. Y él es
Fabián Armoa, que está ligado ya a San Juan por la cantidad de títulos que
acumuló con UPCN. Y fue técnico de la selección argentina de vóley.
Fabián: Hace mucho ya, del 2003 al 2005.
Juan Carlos: Empecemos por vos, Carla. ¿De dónde venís? ¿De qué familia?
Carla: Buenas noches a todos. Sí, soy porteña. Mi
mamá Rosario, mi papá Alberto también vivían allá. Mis hermanos aún viven allá
y aparecemos en San Juan por causa del vóley.
Juan Carlos: Pero
en el medio hubo toda una historia. El deporte siempre te atrajo.
Carla: Fui jugadora de vóley muchos años. Jugué en
Ferro, Ferrocarril Oeste, en el barrio de Caballito hasta los 18. Ahí me fui a
Italia por 10 años.
Juan Carlos: ¿Cómo
fue irse con 18 años?
Carla: Es como Manu. Manu se fue a los 19. Igual, la
diferencia ahora es la comunicación. Tenés videollamada. Antes no había
internet. Temía compañeras que me daban un Clarín de hace dos meses cuando
venían a jugar en contra. Mi mamá me mandaba cartas por avión. Para hablar por
teléfono, mi mamá no tenía línea: había que llamar a una vecina, cortar, llamar
al 000, ir a buscarla, que volviera a llamar… Todo un lío. Y así estuve 10
años. Volví en 2000. También jugué un año en Brasil. Después fui entrenadora de
vóley, pero en el femenino la diferencia salarial entre una mujer entrenadora y
un varón era muy grande, así que me vine a San Juan a dedicarme al arte.
Carla Morel, ex
jugadora de voley y mosaiquista y Fabián Armoa director técnico de UPCN Voley,
además fue técnico de la selección nacional
Juan Carlos:
Fabián, ¿siempre estuviste en el vóley o practicaste otro deporte?
Fabián: Empecé como todos jugando al fútbol, y mi papá
era entrenador de fútbol como segunda profesión. Pero nunca me alentó para que
fuera jugador.
Juan Carlos: ¿Y de
dónde sos?
Fabián: Soy de Ciudad de Evita. Nueva Chicago ascendió
y necesitaba jugadores para las inferiores. Entrenaban a 10 cuadras de mi casa,
así que todo mi grupo fue. Éramos jugadores de fútbol. Fui al arco primero y
después al medio, pero me duró poco porque ahí conocí el vóley y quedé jugando
ahí. Aunque nunca dejé el fútbol del todo.
Juan Carlos: ¿Y en
el vóley dónde jugaste?
Fabián: En varios lugares. En Chicago, en Vélez, en
Obras Sanitarias de Buenos Aires y en Previsión Social de Tucumán.
Juan Carlos:
Fuiste protagonista del gran cambio que tuvo el vóley. En los orígenes, un
partido podía durar horas porque había cambio de saque.
Fabián: Sí, para anotar un punto primero había que
tener el saque. Hubo un momento donde los partidos duraban 4 horas, 4 horas y
media.
Juan Carlos: Y ese
cambio lo viviste desde adentro.
Fabián: Todo. De jugador y de entrenador. El líbero,
el set corto, todas las reglas nuevas las viví desde adentro.
Juan Carlos: ¿Y
cómo se conocieron con Carla?
Fabián: En un curso de entrenadores. Aunque ya nos
habíamos visto antes. La primera vez que cruzamos palabras fue en el Juego de
las Estrellas que organizó la Asociación de Entrenadores. Carla jugó en el
partido femenino y vino a manguear algo.
Carla: Era la Selección Argentina contra las que
estábamos jugando afuera. Patrocinaban tobilleras y rodilleras, y fui a ver si
me daban algo. Pero eso fue mucho antes. Después nos volvimos a encontrar en un
curso internacional de entrenadores de nivel dos, que se hizo en el CeNARD. Yo
había tenido a Manu y me había separado del padre biológico. Le dije a una
compañera que me cuidara al nene dos semanas, que me iba a dedicar a ser la
mejor entrenadora que pudiera. Y ahí lo conocí.

La pareja de
Fabián y Carla en distintos momentos de sus vidas.
Juan Carlos: ¿Ya
vivían juntos cuando llegaron a San Juan?
Fabián: Sí.
Juan Carlos: ¿Se
casaron?
Fabián: Acá, en San Juan.
Juan Carlos:
Manuel también tiene hijos de un matrimonio anterior.
Fabián: Sí. Carla se había separado, yo también. De
ese matrimonio tengo a Juan y a María Luz. Juan vive en Chile, María Luz en
Australia. Manu anda por el mundo también, así que estamos solitos. Empezamos
viviendo juntos en Buenos Aires, fuimos dos temporadas a Azul Vóley, y después
cuando vinimos acá ya nos establecimos como familia sanjuanina.
Carla Morel y Fabián Armoa
vivieron juntos en Buenos Aires y se casaron en San Juan
Juan Carlos: Desde
el principio tomaron esto como familia sanjuanina, no como porteños que vienen
a dirigir. La actitud siempre fue esa.
Fabián: Siempre. Vinimos con esa intención. Cuando nos
hablaron para venir, la otra opción era ir a Teruel, en España. Con nuestras
madres grandes e hijos chicos, decidimos quedarnos en la Argentina.
Carla: Lo que creo que querés decir es el hecho de
sentirnos sanjuaninos. Es más, sentirme como que estoy en mi hogar. Yo viví 10
años en Italia, en diferentes lugares. Cuando vine acá me dije: si vamos a
hacer algo, lo hacemos de verdad y tenemos que sentirnos así.
Juan Carlos: ¿Cómo
pasaron el COVID acá?
Carla: Juntos. Aunque yo tuve que ir a Buenos Aires.
A mi mamá la contagiaron en el geriátrico donde vivía. Estaba bien: apenas un
poco de fiebre. Fue la única que falleció, porque por miedo la internamos en un
hospital. El viaje fue tremendo, estaba todo cerrado. Estuve un mes allá,
falleció, y después me encerraron dos semanas en un hotel acá al volver. Fue de
terror. Pero siempre muy apoyada por mi familia. Eso también es lo que me hace
sentir que estoy en mi hogar acá: mis alumnas son mis hermanas, mis amigas. Nos
sentimos bien en San Juan.
Juan Carlos:
Tienen casa propia en San Juan, ¿no? Aunque imagino que está invadida por el
mosaiquismo.
Fabián: No tenemos paz, pero tenemos casa. Cuando la
compramos, el detalle que nos decidió fue que tenía una entrada al fondo sin
pasar por la casa.
Juan Carlos: Pero
hay días que tenés 20, 30 mujeres aprendiendo ahí.
Carla: 40. Tengo lugar para 40. Ahora estoy más
tranquila, ando en 35 los jueves. Jueves de mosaico, incluida Silvia, ¡que le
mandamos un beso!
Juan Carlos: ¿Qué es exactamente el mosaiquismo?
Carla: En realidad no hay “mosaiquismo” como término
correcto. Yo soy mosaiquista. Empecé pintando en el colegio donde iba Manuel,
después fui con Estela Milán y Arturo Sierra. De la pintura pasé a aplicar
venecitas, y de ahí me dediqué al mosaico tomando varios cursos. Los últimos
los hice en Serbia, en Belgrado, donde hago retratos en arte fino en mosaico.
Lo más lindo de todo es la sensación de familia con mis alumnas.
Juan Carlos: En
San Juan hay un ejemplo espectacular de mosaiquismo: el edificio del correo,
todo hecho con venecitas. Lástima que no lo cuidan como deberían.
Carla: Sí, es un gran edificio. También en la
Universidad la pileta de natación es toda de mosaico. Y yo traje un mexicano
que dirigió un mural de 28 metros cuadrados en Las Heras, todo en mosaico
invertido, en el Centro de Convenciones.
Carla y Fabián junto al hijo a
Manu
Juan Carlos:
Fabián, para vos Manu es el hijo que siempre soñaste. Le diste tu apellido y
además lo hiciste una estrella del vóley.
Fabián: Supongo que fui una parte. Intervinieron
varios. Manu desde muy chiquito quería ser jugador, quería ser jugador de
selección. Le apuntó, y a nosotros apuntalarlo no nos costó nada. Ahora lo
vemos y decimos: «¡Wow! ¿Dónde está y qué está haciendo?»
Juan Carlos: ¿Y
qué pensará Manu de ustedes? Veamos.
Fabián: ¡Ah, la tenían preparada!
Se proyectó un
video de Manuel Armoa desde el aeropuerto de Frankfurt.
Manu (video): Hola padres, ¿cómo andan? Quería pasarles un
saludito desde acá, que los quiero mucho, los amo mucho, cuídense. Yo acá todo
bien, metiendo a full. Saludos a la gente del programa. Son unos padres
increíbles, gracias por todo.
Juan Carlos: ¡Qué
grandote se ha hecho, qué alto!
Carla: Yo le dije ayer a Fabián viéndolo jugar:
“Cuánta mano que metiste”. No soy de hablar bien de Fabián como técnico de
Manuel, pero muchas cosas que tiene Manu —la garra, las ganas de ganar, no solo
de jugar— creo que tuvieron mucho que ver con Fabián.
Fabián: Igual, el juego de Manuel no es exactamente el
de la selección. La selección juega más rápido, más bajo, y Manuel va más alto,
más fuerte, más físico. Es un poco lo que siempre hicimos en UPCN. Ayer lo veía
y eso me ponía bastante orgulloso.
Juan Carlos:
Después de un par de años complicados, UPCN volvió con todo, ¿no?
Fabián: Sí, volvió y con todo. Parecía que no, pero
pudimos hacerlo. Trabajamos muy duro, como siempre. Ese tiempito que no
estuvimos nos habíamos olvidado un poco cómo era. Nos dieron unos cachetazos y
dijimos: retomemos. Nos encerramos —y digo nos encerramos porque metíamos una
hora diaria de video y cinco horas de entrenamiento— hasta ganar el campeonato.

Carla Morel y
Fabián Armoa y un abrazo y beso en plena playa. Se conocieron en un curso
internacional de entrenadores
Juan Carlos: Y una
característica de tus equipos es llegar en el máximo punto en las finales, que
no es fácil.
Fabián: No es fácil. Y a veces también los bajan.
Tuvimos un diciembre catastrófico y Pepe bien podía haber cambiado al
entrenador o al equipo. Sin embargo, la paciencia y los años de experiencia
hicieron que no tomara esas decisiones, y nosotros pudimos seguir hasta lograr
lo que logramos.
Juan Carlos: Ahora
es difícil, en un país con tantos altibajos, armar equipos competitivos de
forma permanente. Se va mucha gente afuera y hay que traer gente de afuera.
Fabián: Sí, se va mucha gente, se cambia mucho, se
invierte mucho dinero.
Carla: Y el tipo de jugador que él busca no siempre
es el más conocido, pero es bueno. Hay que estar horas de video buscando.
Juan Carlos: El
avance ha sido muy grande. Los títulos, el estadio propio… No sé cuántos
equipos de vóley tienen estadio propio.
Fabián: Nadie. Hay ciudades que ni siquiera tienen
estadio donde jugar. Nosotros empezamos entrenando en una escuela en Villa
Luján. Alguna vez hasta jugamos una final ahí.
Juan Carlos: Y
llegan a un punto de la vida donde, según lo que Carla sube a internet, viajan
bastante. La pregunta es si se volverían a elegir. ¿Están contentos con la vida
que tienen?
Carla: Yo sí.
Fabián: Yo también. Y mirá, hace poco falleció Daniel
Castellani. Manu nos llamó y lo que nos quería decir era: qué bueno que ustedes
están juntos, que están bien, que trabajan lo que tienen que trabajar y no se
matan por el trabajo. Daniel anduvo por todo el mundo, todo el tiempo en el
vóley, y hay una vida atrás de eso, ¿no?
Carla: Muchos técnicos hacen temporada de selección y
temporada de equipo sin parar. Podés tener la plata, pero no el tiempo para
vivir. Fabián nos incentiva a parar y yo lo sigo. Él siempre es el que dice: paremos
un poco.
Juan Carlos: Pero
en época de trabajo es trabajo en serio.
Fabián: Con todo. Pero no necesito más: UPCN me paga
bien, estamos bien. No queremos dominar el mundo, solo ganar el campeonato que
nos toca.
Carla: Y un dato importante que creo que vale la pena
decir: Manu va a ir a jugar al Sada Cruzeiro, que era el archi rival de UPCN.
Es pentacampeón mundial, el club más grande de Sudamérica. Era el sueño de él.
Y además lo tenemos más cerquita, no en medio de las tensiones de Arabia.
Juan Carlos: Se
pasó el tiempo volando. Ha sido un gusto saber un poco más de ustedes. Creo que
ya no se van a ir de San Juan.
Fabián: No. Este es nuestro lugar, esta es nuestra
casa. Aunque hayamos nacido en otro lado, nuestra familia se hizo acá.
Juan Carlos:
Muchas gracias por compartir este momento.
Ver video de la
entrevista

Luego de finalizada la entrevista
realizada en el ciclo Historias de familias posan Luciano, Juan Carlos y Juanca
Bataller con los entrevistados Carla Morel y Fabián Armoa.

Carla Morel y Fabián Armoa en
un día de playa
Carla Morel y Fabián Armoa cuando
se casaron en San Juan. Junto a ellos el hijo Manu




Carla Morel y
Fabián Armoa, Amor a la mejicana.

Carla Morel y
Fabián Armoa y un abrazo y beso en plena playa. Se conocieron en un curso
internacional de entrenadores

Carla Morel y el abrazo
a Fabián Armoa en el estadio cerrado del Parque de Mayo festejando uno de los
tantos triunfos de UPCN Voley