Cambios muy profundos propone para las nuevas décadas Ana María Nieto de García. Prevé una convivencia del aula con la educación a distancia, un acortamiento de carreras con más años dedicados a la especialización y un docente que hable inglés y tenga una muy buena formación intelectual. Esta entrevista Ana María Nieto de García fue publicada en el libro San Juan 2035 de Juan Carlos Bataller publicado en 2013

—¿Cómo
prevé la educación del futuro, en las aulas o a distancia?
—Yo creo que deben continuar las
instituciones educativas para atender la educación de la niñez, es decir los
jardines maternales y para infantes y la educación primaria o básica, aunque
modificadas en cuanto a la organización de los espacios y los tiempos. No hay
oposición entre la educación formal y a distancia. La educación a distancia
puede integrarse tanto a la educación formal en todos los niveles como a la no
formal, pues se concibe como una opción pedagógica y didáctica caracterizada
porque la relación docente— alumno se encuentra separada en el tiempo y/o en el
espacio durante todo o gran parte del proceso educativo (LEN, ART.104) de la
ley de Educación Nacional (LEN).
—¿Es
usted partidaria de que exista esa educación a distancia?
—Pienso que en el 2035 esta opción
pedagógica estará integrada a la educación formal, aunque de manera distinta en
los diferentes niveles, y generalizada en toda acción educativa. La razón es
que el uso de los tiempos será la variable que sufrirá mayor modificación.
—Explíqueme…
—La educación primaria y la secundaria hasta
el ciclo básico actual, se acortará en cuanto a extensión, hablando en cantidad
de años, si bien las jornadas serán más extensas. Probablemente sea una sola
educación básica de siete años. Esto debido entre otros factores a la
incidencia de la tecnología y la disponibilidad de recursos con que cuentan los
alumnos y las escuelas.
—¿Es
partidaria que continúen las horas áulicas de 45 minutos?
—En la actual primaria, tendrán que
modificarse los tiempos áulicos para favorecer la mayor concentración y
atención en torno a una problemática. Así podrán trabajar media jornada en un
área del conocimiento con una pareja pedagógica favoreciendo la mirada
interdisciplinaria y con diversidad de propuestas y actividades. La
organización de los tiempos tenderá a ser más flexible. El currículo de la primaria probablemente se
divida en trayectos secuenciales y graduados para que los alumnos puedan ir
avanzando conforme a sus ritmos de aprendizaje y recibir el apoyo necesario
para que todos logren las competencias. Con la extensión de la jornada, será
fundamental la cualificación del tiempo institucional. La calidad no se logra
sólo con mayor cantidad de horas sino en cómo se usa el tiempo.
—En
una palabra: habrá que modificar las rutinas…
— Efectivamente. Dentro de la escuela habrá
que modificar las rutinas, trabajar más por proyectos interdisciplinarios y
específicos direccionados a fortalecer en un aspecto determinado el proceso de
enseñanza aprendizaje y la convivencia. Habrá mayores actividades extraáulicas y
muchas actividades serán a distancia, como las de indagación, de consulta y
trabajos específicos.

“Será indispensable el manejo fluido del inglés;
el manejo experto de la tecnología y la vinculación profesional a redes de perfeccionamiento
e innovación científica y pedagógica”. Ana María Nieto
—¿Qué
pasará en la secundaria?
— En lo que hoy corresponde a escuela
secundaria en cuanto a los tiempos, la asistencia del alumno podrá ser
opcional: diaria o pautada a fin de recibir explicaciones y realizar consultas
a los docentes previo a examen; salvo en las prácticas determinadas como
obligatorias para algunas áreas o contenidos. Esto implicará que las metas, la
programación educativa y requisitos para acreditar las competencias serán
notificados a padres y alumnos (contenidos; actividades programadas; prácticos;
horarios de clases expositivas y de consulta; evaluaciones, criterios y
requisitos de aprobación, plazos de acreditación; entre otros) y cada familia podrá
decidir el régimen de asistencia que convenga a su hijo, siempre que haga
efectivo el derecho/deber de la educación obligatoria.
—Usted
sugiere una mayor educación a distancia…
— Creo que muchos contenidos se podrán
manejar a distancia, pero es muy importante el vínculo y la interacción
docente—alumno para la formación integral de la persona y la vivencia de
valores necesarios para la vida personal y ciudadana, sobre todo cuando se
trata de educar adolescentes.
—Habrá
que pensar en las diferencias que pueden generarse…
—Es así. La educación a distancia en el
secundario podrá funcionar con cierto éxito en un amplio porcentaje de la
poblaciónpero puede generar mayor exclusión en otros sectores. El gran tema es
el rol del Estado para asegurarse del cumplimiento de la escolaridad
obligatoria y de la calidad educativa. Exigirá el diseño de políticas
educativas específicas para tal fin, especialmente en las zonas de riesgo
educativo y habitantes con mayor grado de vulnerabilidad.
—¿Qué
pasará con la educación superior?
—Las carreras de grado deberán ser más
cortas (no más de 4 años) y los postítulos y posgrados darán cuenta de las
especializaciones. Estos estudios, deberán responder a las necesidades del
desarrollo nacional, regional y provincial.
—Esto
obligará también a una refuncionalización de los establecimientos educativos…
—Habrá que resignificar los espacios
existentes como bibliotecas, salones de usos múltiples, patios, para el uso
pedagógico. El nivel inicial, además de los espacios usuales deberá contar con ludotecas. En el nivel
primario como en el secundari tendremos las aulas para cada área. Así, el aula
de Ciencias Exactas, de Literatura, de Arte, entre otros Los alumnos rotarán
por las aulas, en lugar de haber un aula determinada para tal curso. Habrá
mayor y mejor infraestructura para la práctica de deportes, aulas taller, y
actividades múltiples Además, deberá construirse en cada establecimiento al
menos un aula en semicírculo, con pantalla, ordenadores y auriculares
personales. La tendencia será que cada escuela sea un centro educativo con
espacios para sus actividades específicas y para actividades alternativas para
la comunidad.
—¿Qué
cambios serán los más importantes y cuáles tendríamos que ir planificando?
—Los cambios en educación deben ser
sistémicos, de lo contrario son parches nuevos en telas gastadas, es decir debe
planificarse lo macro y lo micro educativo. Así debe planificar la nueva
extensión del sistema (cantidad de años de escolaridad obligatoria y qué
alternativas se brindarán), el currículo, la formación docente, la reconversión
de las instituciones hacia dentro, la cualificación profesional, entre otros
aspectos. En 2035 la prioridad deberá ser lo pedagógico, lo que sucede en el
aula, la calidad, el proceso de enseñanza aprendizaje, los docentes, porque todavía
hay una subestimación de lo pedagógico, quizá por la premura edilicia y de
recursos para la inclusión, lo cual era necesario, pero hay que avanzar en la
calidad de los procesos educativos y eso requiere revisar los aspectos ya
señalados y sobre todo un sinceramiento hacia el interior del sistema.
—¿Aumentará
el número de años obligatorios?
—En cuanto a la exigibilidad educativa,
suponiendo que sea una realidad encarnada en la sociedad la obligatoriedad de
la actual secundaria o su equivalente, el cambio importante es promover el
acceso universal al nivel superior pero con condiciones de ingreso y de
permanencia no demagógicas, sino vinculada a las capacidades, aptitudes y
responsabilidad. También habrá que planificar la reubicación de los espacios y
los cambios provenientes de las nuevas dinámicas en el uso del tiempo
institucional.
—¿Por
ejemplo?
—Desarrollar estrategias para vincular la
escuela con la comunidad, el mundo del trabajo y la producción; abordar
proyectos específicos relativos a los procesos de enseñanza aprendizaje y las
dificultades concretas de esa comunidad educativa; introducir cambios en las
maneras de enseñar (tutores a distancia, pasantes, otras); y proyectos en temas
que preocupan a la escuela y a la comunidad como prevención de adicciones,
violencia escolar, convivencia, integración, etc. Por otra parte, las escuelas trabajarán en
red para potenciar sus recursos humanos y materiales.
—Falta
un actor importantísimo: el docente.
—En cuanto a los
docentes, habrá que planificar la nueva formación docente en cuanto a
condiciones de ingreso, currículo, extensión de la carrera, modalidad de las prácticas
pedagógicas, requerimientos de investigación e innovación educativa, capacidad
de gestionar proyectos conforme a las necesidades de los alumnos, del medio,
del avance de la ciencia, la cultura. También es necesario planificar la
capacitación de los docentes en ejercicio en aspectos esenciales como favorecer
el pensar en el aula, actualización en cuanto al desarrollo de las ciencias; en
mediación, trato y vinculo con los nuevos sujetos de la educación (nuevas
infancias y adolescencias), relación familia y escuela, entre otros aspectos, y
la actualización constante en el uso de las nuevas tecnologías.
—¿Piensa
que será necesaria la revalidación de cargos?
—Un aspecto importante es planificar los
concursos docentes para la revalidación de los cargos titulares (hoy solo hay
concurso para el ingreso y ascenso a cargos directivos). La revalidación
mediante concurso para continuar en carácter de titular deberá ser cada cinco
años. En cuanto a currículo, urge
planificar con las instituciones
y profesionales capacitados para ello (CONICET; CONEAU; organizaciones del
mundo de la producción y del trabajo, de la cultura, otros) la modificación de las estructuras
curriculares conforme a las exigencias y necesidades del avance de las ciencias
y de la realidad, sin arrinconar la formación humanista pues educar consiste
precisamente en humanizar para construir un mundo más justo, más solidario,
habitable humanamente hablando . Las estructuras curriculares deben estar
sujetas a una revisión y ajuste continuo sin esperar grandes cambios por
decreto. También urge planificar nuevas formas de acreditación de saberes,
especialmente en el nivel superior vinculado a la titulación y exigencias del
desempeño profesional El currículo desarrollado por proyectos que involucren a más
docentes será una herramienta muy importante.
—Qué
contenidos serán necesarios para un docente que pueda impartir conocimientos y
a la vez formar buenos ciudadanos?
—No le quepa dudas que los docentes del
futuro deberán tener una excelente formación basada en una sólida matriz
intelectual que incluya pensar crítico, creativo y ético. Es indispensable como
contenidos, los propios del pensamiento lógico, la ética para enseñar a obrar
con libertad responsable y a convivir en
base al respeto, la práctica de la justicia y la solidaridad. La educación
emocional debe ocupar un lugar relevante. Estos contenidos además de los
específicos de las ciencias y aquellos que hacen a la cultura general y
pedagógico—didáctica. Además, será indispensable el manejo fluido del inglés;
el manejo experto de la tecnología y la vinculación profesional a redes de
perfeccionamiento e innovación científica y pedagógica.

PERFIL
Nació el 25 de Julio de 1946, hija mayor (de 11 hermanos) de José S. Nieto y Ana María Martín, reconocidos docentes de nuestra provincia. Ana María está casada con el Dr Alberto García Salort, es madre de tres hijos y tienen seis nietos.Es Maestra Normal Nacional y Profesora de Enseñanza Media y Superior en Filosofía, de la Universidad Católica de Cuyo.
Ejerció la docencia en educación primaria, secundaria y superior en establecimientos educativos estatales y privados; en la Universidad Nacional de San Juan y en Universidad Católica de Cuyo. Fue Rectora del Colegio “Pérez Hernández” y Presidenta del Consejo de Rectores.
Se desempeñó como Secretaria de Educación y Ministra de Educación de la Provincia. Durante su gestión, implementó la transformación educativa en Nivel Inicial, EGB1, 2, 3, Polimodal, e Institutos de Formación Docente.
Promovió la sanción de la Ley General de Educación (6755).
Se capacitó en Políticas y Gestión Educativa en la University of California, Davis, y en Francia y Holanda.
Fue asesora en el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación a cargo de la Dirección de Formación Docente.
Asesora de CONSUDEC para el estudio y propuestas para la nueva Ley de Educación Nacional sancionada en 2006.
Ha recibido distinciones de entidades gubernamentales y de instituciones vinculadas al quehacer cultural y educativo provinciales y nacionales.
Autora de difiversos libros relacionados con la educacióny la filosofía.
Columnista de El Nuevo Diario en temas educativos.
Ver el libro completo de Juan Carlos Bataller – El
desafío de pensar el futuro SAN JUAN 2035