Esta es una versión condensada de la entrevista Héctor Muñoz Daract en el libro San Juan 2035 de Juan Carlos Bataller publicado en 2013
En 2035 seremos muchos más los sanjuaninos y la planificación que hagamos desde ahora será muy importante en ese momento. Si dejamos todo librado a la especulación inmobiliaria o al interés de los constructores, San Juan puede terminar en un caos. De ahí la importancia de consultar a quienes pueden marcar líneas que nos permitan una mejor calidad de vida en el futuro. En esta nota Toto Muñoz Daract, reconocido arquitecto, responde a algunos interrogantes.
—Es muy
posible que San Juan tenga un millón de habitantes en 2035 ¿Cómo imagina que se
distribuirá espacialmente esa población?
—El San Juan
del 2035 lo pienso distribuido en una trama en donde lo urbano comparta
equilibradamente mas espacios físicos con lo rural, en ese sentido serán claves
las autopistas.
—¿Cuáles?
—Por
ejemplo, la norte— sur que unirá Albardón, Capital y Pocito y la este entre
Capital y Caucete que ya estarán en funcionamiento. En ese momento los
sanjuaninos tendrán — no me incluyo, desgraciadamente, porque ya estaré en otra
dimensión, Jah !! — , la oportunidad de vivir en un San Juan a otra escala, tal
vez mas lineal, en donde los crecimientos responderán a la posibilidad de
desplazamientos simplificados y a la de
no tener la necesidad cotidiana de concurrir al centro de la ciudad.
—En ese caso
harán falta algo más que autopistas…
—Evidentemente.
Los núcleos poblacionales serán más autónomos, con infraestructuras y
equipamientos adecuados que faciliten y potencien esa autonomía. En fin,
presiento un San Juan más hermoso, con espacios más humanizados e inclusivos,
con habitantes mas felices, ¡¡sin duda!!
—¿Vamos en
el sentido correcto?
—Creo que la
construcción de ese espacio de bienestar ha comenzado: es increíble ver una
fotografía de la Circunvalación de hace una década y verla ahora. Es increíble
percibir el nivel de la autoestima de los sanjuaninos de hoy y compararla con
la de hace diez años. Vamos bien.
—Vamos bien
pero falta…
—Creo que a
esa construcción deberemos
potenciarla con la incorporación
de las planificación territoriales, cargar de reflexión nuestro futuro, de la
sabiduría de quienes saben de estas cosas, también y muy especialmente de los
que sufren los desaciertos y disfrutan las cosas adecuadamente resueltas: la
comunidad.
—No es fácil
cuando muchos opinan…
—Estoy
hablando de metodologías participativas. tal vez lo mismo que proponía cuando
pretendí ser intendente de la Capital, allá por 1995. “Interacción
participativa“, decía en mi propuesta, de esto se trataba.
—Es
partidario de concentrar la población en el Gran San Juan o de orientar el
crecimiento hacia ciudades satélites (con sus correspondientes centros
comerciales, de servicios y de entretenimientos), separadas del gran
conglomerado urbano?
—Siguiendo
con la línea conceptual de la primera respuesta, separaría el futuro
crecimiento de San Juan en dos ejes de análisis y acción: por un lado un
crecimiento soportado (desde el punto de vista estructural) en una trama
espacial más abierta en donde las vías principales de circulación tenga el
mayor de los protagonismos.
—Explíquemelo…
—Veo a
Albardón como un sólido polo de desarrollo urbano, a Caucete proponiendo cosas
muy interesantes y a Pocito completando esta tri—polaridad de tensiones que
favorezcan un equilibrado desarrollo, teniendo como rótula de vinculaciones la
Ciudad Capital . No me parece adecuado el termino de “ciudades satélites” por
cuanto la satelización, es una caracterización conceptual que a mi parecer no incluye la integralidad.
—¿Qué
propone?
—Prefiero un
crecimiento que responda al concepto de redes, en donde todos aportemos y
seamos parte a la sinergia del mismo.
—Habló de
dos ejes…
—El otro eje
de análisis lo focalizo sobre el gran San Juan. Creo que el crecimiento sobre
su territorialidad debería ser eminentemente de tipo cualitativo, cargar de
calidad al espacio urbano y de cultura a quienes lo habitan.
—¡Menudo
desafío!
—Claro que
es un buen desafío. Lograr que respetemos la prioridad del peatón, que la
marcha lenta vehicular no se desplace por la senda izquierda, como
irresponsablemente se ha hecho costumbre entre los sanjuaninos, que las madres
y padres no estacionen en tercera fila cuando van a buscar a sus hijos a los
colegios, que evitemos construir ciudades cargadas de barreras arquitectónicas,
sin pensar en la discapacidad motora de los habitantes. Una ciudad con rampas
en buen estado y sin interferencias. Todo esto es sinónimo de cultura. Y debe
estar presente en cualquier planificación.
—La ciudad
de San Juan ha recibido en estos últimos años una carga muy interesante de
edificios de primer magnitud: el Centro Cívico, el hospital Rawson, el Museo de
Bellas Artes, el Complejo Conte Grand, etc . Pronto estará el Teatro del
Bicentenario y esperemos, una cuantas cosas más. ¿Qué tendríamos que comenzar
hacer hoy?
—Creo que
deberíamos poner lo urbano a la altura de estas realizaciones. Se ha generado
una brecha entre la ciudad (desde el punto de vista urbano) y la calidad de estos edificios, que es muy
interesante analizar: La Ciudad se ve relegada, cargada de contaminación visual
y de usos inadecuados. Llevar a San Juan a ese nivel cualitativo hará de
nuestra ciudad un ejemplo de renovación urbana y de crecimiento intrínseco que
beneficiara a todos sus usuarios.
—Concentrar
la mayor parte de la población en un gran conglomerado plantea otros desafíos.
¿Qué deberíamos hacer en materia de servicios, transporte, estacionamientos,
etc?
—El tema de estacionamiento en San Juan es
central. Si pensamos que hoy por hoy hay
2 o 3 vehículos por cada vivienda y que el ingreso de autos desde los
departamentos aledaños es de una cuantía muy importante, podemos fácilmente
advertir que hoy el problema nos supera. ¡Ni que pensar para el 2035! Deberemos
plantearnos la construcción de
estacionamientos vehiculares
subterráneos y en hacer más eficiente el servicio público de transportes,
incorporando sistemas de modulaciones distintas a las actuales: micro—ómnibus de fácil desplazamientos, vías de usos específicos y nuevas propuestas como
el ferrocarril urbano.
— En materia
de viviendas, ¿debería propiciarse un crecimiento vertical u horizontal en la
zona urbana?
—Un espacio
urbano mixto, con edificios bajos y de mediana altura, y muy pocos de altura que excedan los diez pisos.

“Que las ciudades deben pensarse, que la reflexión sobre las mismas no
debe ser sinónimo de inacción y por último: que las excepciones a las reglas
sean eliminadas y que lo que se defina como ley sea ley”. Héctor Muñoz Daract
—¿Qué
medidas deben adoptarse para preservar las zonas verdes, tanto urbanas como
rurales?
—Comenzar por no agredir las existentes, tomar
al desafío de extender el oasis, que el desierto no avance hacia nosotros, de
aprender a amar al paisaje. Sería mucho pedirle a los candidatos a gobernantes
que no pinten sus leyendas sobre las montanas ni ensucien los arboles con
pintadas de imposible recuperación? Yo propongo que el arbolado público sea
declarado objeto patrimonial y como tal se lo proteja del vandalismo de los
inadaptados y de frentistas inescrupulosos. Además, propicio que San Juan
adhiera a toda declaración que a nivel mundial tenga que ver con el medio
ambiente y el habitat y que proponga planes de reforestación permanente, en
particular de montes nativos.
—¿Es
partidario de un planeamiento centralizado y provincial o descentralizado y
autónomo en cada municipio?
—El
Planeamiento debe abordarse de manera inteligente, sin disputas
jurisdiccionales. Se puede trabajar de manera coordinada y seria. Hay que
capacitar a los funcionarios para que entiendan que los desarrollos
territoriales no deben obedecer a caprichos de dirigentes, que deben ser lo
suficientemente bien realizados para que permitan el crecimiento sin
interferencias de codificaciones que se desactualizan permanentemente porque
fueron pensadas de manera estancas y rígidas. Que las ciudades deben pensarse,
que la reflexión sobre las mismas no debe ser sinónimo de inacción y por
último: que las excepciones a las reglas sean eliminadas y que lo que se defina
como ley sea ley.
—¿Cómo
imagina las viviendas del futuro? Si una parte de la población trabajará en sus
casas, ¿cómo deberían ser esas casas? ¿Qué debe hacer el Estado en ese sentido?
—No muy
distintas a las de ahora. En cuanto a las casas que la gente se construye para
sí y su familia , advierto una permanente búsqueda de ir superando niveles de
diseño y calidad, contemplando esta
dinámica de cambio y la incorporación de lo tecnológico. En cuanto al Estado y
la construcción de viviendas, es otro tema y ¡qué tema!
—Veamos…
— El Estado
está divorciado de los valores cualitativos de las viviendas que construye.
Realmente construye casas muy feas .... ¡¡¡Horribles !!! Amparados en que la
urgencia es dar respuestas a los déficits habitacionales acumulados por años,
¡¡¡hacen cualquier cosa !!! Hay ejemplos
en otras provincias en donde se llama a
concursos de proyectos para viviendas populares con un exito total o se generan
gabinetes de investigación de carácter oficial para ir avanzando en este
sentido. ¿Por qué en San Juan no se puede implementar algo similar?
—Dígame…
—Porque los
funcionarios creen que lo cualitativo y estético es superfluo. El estado
debería financiar la demanda, no la oferta. De esa manera la gente tendría el
derecho real sobre calidad de su vivienda y de su hábitat. Por más que se construyan casas, si
no se incorporan estos conceptos seguiremos fabricando frustraciones
morfológicas que hacen muy difícil la adaptabilidad social en esto de la
construcción de los hábitat y su calificación permanente asociado a la calidad
de vida de quienes lo conforman.
—¿Qué debe
legislarse respecto a la sub división de la tierra?
—Que la
subdivisión tenga como fin último la calidad de vida de quien vaya a ocupar esa
tierra. Es un concepto diametralmente opuesto a la especulación inmobiliaria,
que ha sido la matriz del crecimiento del San Juan post— terremoto hasta
nuestros días.
Héctor Muñoz Daract
Nació en San Luis el 13 de junio de 1947. Radicado en San Juan desde el 1 de febrero de 1967, es hoy uno de los arquitectos más reconocidos de la provincia. Incursionó en la política (fue ministro de Desarrollo Humano y Secretario General de la Gobernación). Entre sus trabajos cabe mencionar viviendas particulares, edificios de departamentos, countries, espacios públicos y grandes proyectos a los que imprime su personal sello.
Entre sus trabajos recientes puede mencionarse la remodelación de la plaza de Pocito y el predio Ceferino Namuncurá, en San Martín, además de un gran emprendimiento privado en Pampas del Cura, en Iglesia. Toto está casado con Adriana Correa y tiene dos hijos.
Ver
el libro completo de Juan Carlos Bataller – El desafío de pensar el futuro SAN
JUAN 2035