En el programa La Ventana, del 11 de mayo de 2026, Juan Carlos Bataller conductor del programa, entrevistó en el ciclo “Historias de familias” a Andrea Sánchez, arquitecta y a el periodista Sebastián Olivera.


Andrea Sánchez, arquitecta y a el periodista Sebastián Olivera en el momento de la entrevista realizada por Juan Carlos Bataller, en el ciclo “Historias de familias” el 11 de mayo de 2026 en el programa La Ventana


Juan Carlos: Bueno, generalmente hemos tenido en la historia de familia, matrimonios o parejas ya consolidadas de muchos años. En este caso es al revés, es algo, una noble pareja, que más que hablar de la historia de una familia, como la fueron constituyendo los hijos y demás, vamos a hablar de las historias personales y cómo se produce el encuentro. Los dos son muy conocidos. Andrea Sánchez es arquitecta y de las buenas, que trabaja en serio, doy fe de eso. Y Sebastián Oliveran no es solo un gran periodista, sino que viene de una familia de periodistas de ya una tradición acentuada en San Juan. Bienvenidos, un gusto tenerlos acá.
Sebastián: Muchas gracias, buenas noches, un placer.

Juan Carlos: Cuénteme cómo fue el flechazo, en qué momento se produjo.
Sebastián: Ninguno de los dos reconoce el primer momento en el que nos conocimos como un flechazo. Trabajamos y fuimos muy serios los dos, cada uno en su lugar. Yo la conozco a ella cuando fue reina, yo era jurado y voté por ella por supuesto, claro que sí, pero ahí fue completamente inadvertido, pasaron muchísimos años, y después ella era la presidenta de la comisión de reinas y algo por el estilo, y ahí nos volvimos a conectar otra vez trabajando. Y fue una cosa realmente muy seria, no teníamos una relación más allá del trabajo puro y estricto. Y ahí nos conocimos de manera fuerte.

Juan Carlos: O sea que fue una cosa más pensada que emocional.
Andrea: No sé si fue pensada, porque después de lo que cuenta Sebastián Juan Carlos, yo me fui a vivir a España, hice mis proyectos en España y demás, volví y cuando vuelvo ahí es como que lo encuentro otra vez. Antes era todo laboral, puro trabajo, como soy yo.

Juan Carlos O sea que no hubo un flechazo, hubo un conocimiento.
Sebastián: En una de esas inconscientemente, pero quedó el contacto. Y fue claramente así. Ella se va a España, yo veo las entrevistas que el mismo Mariano le hace cuando arrancaba pandemia en Europa antes que en la Argentina, le mando mensajes, me los contesta casi automáticamente, y de repente veo una imagen aquí en la Argentina, en Buenos Aires. ¿Qué pasa? ¿Estás acá? Y ahí teníamos ese diálogo hasta que cuando estés en la provincia, por favor, el mensaje de siempre es trae alfajores. Y obviamente lo hizo. Entonces ahí empezó. Después de ese comentario, trae alfajores. Después hemos ido bromeando con el paso del tiempo. Hay fiestas de venta, lo que decías recién, 50 cajas de alfajores. Hay muchos lugares que festejan, provincias enteras o ciudades enteras hacen eventos como la Fiesta del Sol, solo de venta de alfajores. Tenemos que ir algún día, hasta ahora no fuimos, pero es la idea.
Andrea: Está la fiesta nacional del alfajor. Ese es el pendiente. Es lógico.
Sebastán: Tendríamos que ir algún día.

Juan Carlos: Y agréguenle otra cosa que se puede hacer acá en la fiesta nacional de la educación, parte del alfajor.
Andrea: Claro, sin duda.
Sebastián: Así que así fue el inicio, el contacto. Y rápidamente empezamos a salir. Ya había conexión, ya sabíamos de qué hablar, de qué no, qué le gustaba a uno, qué le gustaba al otro. Ya teníamos un andamiaje de cómo era la otra persona. Dos saliditas, tres saliditas, fuimos a un casamiento, y ahí se selló toda la cuestión. 
Andrea: Fue como muy rápida la cosa.

Juan Carlos: ¿Muy rápida?
Andrea: Sí, fue rápida.

Juan Carlos: Cómo debería ser a lo mejor esto de gente que se conoce de mucho tiempo.
Andrea: Sí, como más espontáneo.

Juan Carlos: No tanto el camote que a lo mejor dura un mes y cambia toda la vida de una persona.
Andrea: Sí, sí, tal cual.

Juan Carlos: ¿Y vos te sentías bien afuera o querías volver?
Andrea: Mirá, a mí me encanta España.
Sebastián: Se quiere volver.
Andrea: Me encanta España, me gusta cómo funciona Europa, como el sistema allá. Ojalá algún día la Argentina pueda estar tan ordenada, tan... A ver, ahora es un desastre también todo lo que está sucediendo allá. Pero así todo, yo extraño mucho, extraño mucho. Este año quiero dar una vueltita, si puedo.

Juan Carlos: Vos como arquitecta podés tener trabajo allá.
Andrea: Sí, sí.

Juan Carlos: Pero un periodista es difícil, ¿no?
Sebastián: Y en una de esas le hago de obrero.

Juan Carlos: ¿De obrero de ella?
Sebastián: No tendría problema.

Juan Carlos: No tendría problema.
Andrea: Igual, mirá, yo creo que esto, Barcelona es la ciudad de las oportunidades. Y los argentinos nos destacamos por saber hacernos valer en cualquier lugar del mundo.


Sebastián Olivera comentó que conoce a Andrea desde cuando fue reina de la Fiesta del Sol. Él fue jurado y por supuesto, votó por ella.


Juan Carlos: Bueno, ya es una pareja donde llega una edad donde cada uno se ha realizado en sus profesiones. Seguramente han conversado cómo va a ser esta pareja. ¿Van a tener hijos?, por ejemplo. ¿Lo han conversado o no?
Sebastián: Recién fuera de aire hiciste una pregunta y como gran periodista diste en la tecla. Para mí está completamente cerrada esa situación.

Juan Carlos: ¿Cerrada?
Sebastián: Yo ya tengo un hijo, Benja. Y Andrea bromea, digamos, se aman y mucho ellos. Soy la madrastra mala, le dice cosas por el estilo. Pero se quieren, se buscan. Y siempre ella me comentó que nunca quería, desde chiquita, nunca quiso ser madre. Así que, por ahora, solo un perro salchicha, que es de los dos. Y hasta ahí vamos, bastante bien.
Andrea: Ese es mi hijo. Esa es la realidad, Juan Carlos. Yo la verdad que nunca sentí ese instinto para ser mamá. Me encantan los niños, amo a los niños. Tengo sobrinos hermosos. Pero la verdad que estoy bien.

Juan Carlos: Debe ser un objetivo de vida, el que lo quiera tener, bien.
Andrea: Exactamente, exactamente.

Juan Carlos: Les hago otra pregunta. ¿Qué pasaría si el día de mañana se presenta una gran oportunidad? Supongamos, te llama una multinacional y te dice, vas a ir a Barcelona, supongamos, a trabajar. ¿Qué es lo que hace Sebastián?
Sebastián: La verdad que yo creo que analizo, lo hemos charlado en varias oportunidades, porque uno ya recorrió un poquito la vida, ya no tengo que esté jugado. Como dice Zuchovicki, hay que ser prudente en algunos momentos, hay que ser jugado cuando sos chiquito. Yo ya viví bastante, me preocupo más por las cosas que le pasan a mi hijo. Y sí, al ser ella... Yo cuando la conozco, hay una foto ahí que está circulando que yo la entrevisto en la radio. Y era la presidenta de la Comisión de Reinas. Y cuando la presento, le digo, ¿bailarina? Sí. Le pongo un tema y la adivina. ¿Te gusta la música? Sí. Claro, de Luna creo que era, si no recuerdo mal, lo adivina automáticamente. ¿Tocas el piano? Sí. ¿Sos coreógrafa? Sí. ¿Iluminadora? Sí. ¿Arquitecta? Sí. Yo dije, en cualquier momento sale un proyecto con semejante currículum. Entonces, uno ya está abierto a esas posibilidades desde que la conoce. Además que venía y siempre quiso volver, por lo tanto, uno no puede negar esa situación.

Juan Carlos: Pero aparte, una belleza.
Sebastián: Claro que sí, por supuesto.

Juan Carlos: Tanto física como espiritualmente.
Sebastián: Así es.

Juan Carlos: O sea, te sacaste la chica de la película, no hay duda.
Sebastián: Sí, la verdad que mis amigos me han preguntado eso. ¿Cómo hiciste? ¿Qué le dijiste?

Juan Carlos: ¿Cómo manejás los celos? Por ejemplo, los dos, ¿cómo lo manejás?
Sebastián: La verdad que yo no soy un tipo celoso, porque si no me debería estar peleando todas las semanas con alguien. Y creo que si ella lo sufre mucho, en una de esas todas las mujeres que tienen la belleza de Andrea, sufre mucho el tema de las redes sociales. Mucho. Sale todos los viernes con Mariano a hablar de arquitectura y siempre llega deprimida por algún comentario de alguien que se zafó. Así que es más un comentario a un amigo que la tiene que apoyar en esas circunstancias. Entonces, si yo no cuido esa situación de protección, la verdad que estaría en una relación mal conectada. Desde que la conozco es así y sé que va a ser así toda la vida. Así que no soy celoso en ese sentido.

Juan Carlos: ¿Cómo lo manejás?
Andrea: Yo soy muy posesiva. Yo sí, sí, sí. Lo mío es mío. Pero soy muy ordenada y tengo principios. A mí fui a escuela industrial, prácticamente única compañera con 25 varones, que este año cumplimos 25 años de egresados, así que todos ahí atentos en septiembre que tenemos el festejo. Después la universidad, mi carrera, arquitectura, hombres. Cuando estudio escenografía también. Y en el mundo del espectáculo, porque también he hecho producción de espectáculo, que es lo que más me gusta, es mucho hombre en la calle con el que me rodeo. Entonces yo estoy acostumbrada y creo que sé hacerme y sé darme mi lugar. Y creo que respetando al otro está todo bien porque yo tengo esta libertad.

Juan Carlos: ¿Cómo manejan el tema de la edad, del futuro? Porque cuando hay hijos por medio, el objetivo primero es criar los hijos.
Después vienen los nietos, el nido vacío, una serie de cosas. Nada de esto se van a plantear ustedes. Si se lo puede plantear a lo mejor Sebastián.
Sebastián: Con Benja. De algún modo como que ya estamos transitando esa etapa porque los chicos tienen una libertad que antes una de esas no. Es una etapa linda, es una más. Es una etapa que yo estaba acostumbrado a llevar, traer. Digamos, me gustaba esa parte de padre. Y Andrea me dice, che, ¿pero lo vas a seguir haciendo? Ella como que me va marcando el camino que yo siento que lo tengo que hacer todavía o lo hago sin darme cuenta. Y es ella la que me ha ido, liberarlo, acompañarlo hasta cierto punto para que crezca.


Sebastián manifiesta. "Ya había conexión, ya sabíamos de qué hablar, de qué no, qué le gustaba a uno, qué le gustaba al otro". En la foto la pareja durante un baile


Juan Carlos: ¿Comparten la casa o cada uno tiene su propia casa?
Sebastián: No, no, compartimos.

Juan Carlos: Comparten todo. Bueno, ese es un paso ya adelante. Es un paso. Porque finalmente las nuevas parejas que vienen por una segunda etapa cada uno tiene su casa, viajan juntos, están juntos.
Andrea: Tal cual… 

Juan Carlos: No obligatoriamente comparten la casa.
Sebastián: Lo que no quiere decir que nos veamos más. Es una cosa realmente impresionante. Cuando estás en casas separadas buscás los momentos para conectar. Como ya esa parte la dejaste de lado en tu cabeza, en tu estructura, en tu agenda, sabés que te ves a la noche nada más. Es una cosa difícil de entender. Sí. Compleja.

Juan Carlos: Tienen un matrimonio para largos tiempos.
Sebastián: Sí.

Juan Carlos: Bueno, hemos hablado mucho de Andrea. Quiero que hablemos un poquito de Sebastián Olivera. Sebastián viene de una familia, yo te estimo mucho y noto mucho la ausencia de Ricardo Olivera, su papá, que no solo fue un gran periodista sino un formador de periodistas.
Sebastián: Así es.

Juan Carlos: Yo creo que vos te formaste en esa escuela también.
Sebastián:
Claro que sí, nos formamos. Yo siempre cuento una anécdota que describe cómo el viejo me iba enseñando a tratar de ser periodista cuando yo era muy jovencito, 5 de la tarde, yo estaba jugando al tenis, me decía en 30 minutos cierra la empresa de energía. Me olvidé pagar la luz. Era mentira. Me decía, pagala. No me daba la plata, no me decía nada. ¿Cómo podías resolver el problema? Entonces, yo con el paso del tiempo digo, ¿por qué si tengo otros hermanos? ¿Por qué siempre me lo dicen? Yo le había comentado que quería ser periodista. Entonces, comiendo un asado una vuelta en casa, le digo, che, ¿pero por qué me haces esto? Y me explica, ¿vos creés que tenés conocimiento de todos los casos o temas que vas a tocar como periodista? Te avisan que hay una conferencia de prensa en casa de gobierno y que tenés 15 minutos para llegar y vos no sabés de qué se trata. Tenés que resolverlo ya. Así me entrenaba. Y así entrenó a los Marce Agulles, a lo Mauri Bazán y muchos otros que son excelentes periodistas. Y personas, por supuesto.

Juan Carlos: ¿Ustedes cuántos hermanos son?
Sebastián: Cuatro varones que hemos terminado todos por la influencia de mi viejo, creo yo. Todos conectados con la actividad periodística. Todos.


Laura Beatriz García, madre de Sebastián Olivera, en una captura del video saludando a la pareja durante la entrevista


Juan Carlos: Pero hay otro personaje en tu familia que queremos ver qué es lo que opina de esta pareja.
Laura Beatriz García: Queridos hijos, Sebastián y Andrea. Saben que soy una mamá feliz con estos varones que han sabido seguir el camino de su padre, de Ricardo, que la comunicación es parte de la vida en esta familia. Pero yo me siento muy feliz por ustedes porque son muy bellos. Me hacen feliz, además, por el nieto que me has dado, Sebi, que es el Benjamín. Lo amo muchísimo. Y a todos mis hijos los amo. Agradezco a la prensa sanjuanina. Sin comunicación las cosas no se dan a conocer. Y ustedes son exponente de esto. Les mando un beso inmenso y los quiero con el alma.

Juan Carlos: Un gran paso adelante una suegra que reviente el alma.
Andrea: Es divino.
Sebastián: Andrea, en estos trabajos que hacíamos antes de ser pareja, conoció a mi viejo. Pero se hablaron dos o tres cositas nada más. Cuando nosotros empezamos a salir, mi viejo fallece. Entonces la presento sin mi viejo. Y fue una conexión entre ellas dos realmente impresionante. También se aman, se buscan. Laurita, esto, aquello. Cosas que yo no conozco y ellos están conectados. Esa parte me deja súper tranquilo.
Andrea: Además, Laura es una referente como profesora de educación física. En mi época ha sido profe de un montón de chicas en la provincia. Y me tocó la escuela industrial. Ella no fue mi profe directa, pero sí tuve clases con ella. Así que la conozco también de mil años.

Juan Carlos: ¿Cómo andan en el hobby? ¿Comparten las salidas? Por ejemplo, yo sé tu padre, el tenis.
¿Lo heredaste también?
Sebastián: Sí. Sí, totalmente.

Juan Carlos: ¿La música? ¿Sabía mucho de música?
Sebastián: Mi viejo era una cosa toda autodidacta. La casa de mis viejos es todos los instrumentos. Pero soy el único hijo que no tocó un instrumento. Sí me dediqué un poquito más al coro en la secundaria. Así que en esa parte no te puedo acompañar. En toda la otra, con Andrea, gimnasio. No me vio jugar al tenis nunca. Hasta ahora no la vi bailar nunca porque era toda su vida bailarina. Y es una cuestión pendiente que hemos hablado los dos que lo tenemos que hacer. Uno tiene que mostrar a otro lo que hizo durante tanto tiempo.

Juan Carlos: ¿Cuál es tu salida hoy, tu hobby, fuera de la profesión? ¿Cuánto tiempo te debe quedar?
Andrea: Últimamente estoy como escasa de tiempo. Pero bueno, a mí sí me gusta mucho el arte en general. Me gusta la pintura, me gusta la literatura. Me gusta la música y me gusta mucho la danza. Así que cuando puedo, mi hermana es profe de danza, me cuelo en el instituto y hago un par de clases.

Juan Carlos: Recién hablábamos de este veranito que nos dio San Juan, la Expo Fería Minera. Decirnos cómo puede ser nuestro futuro a corto plazo en términos humanos, pero la realidad de cada día lejano. Pero volvemos a esta realidad. Andrea tuvo gran participación en todo lo que tuvo que ver la proyección de la feria.
Andrea: Sí, yo con las chicas de Panorama Minero tengo una relación de edad de años trabajando y con la producción que hace toda la feria. Y la verdad que ha sido un desafío muy grande. Una feria enorme. Habían 296 empresas participando. Y bueno, mucho trabajo. Una lástima el clima que no acompañó. Fue una odisea, realmente.

Juan Carlos: Me imagino que pensando que se iban a volar las carpas.
Andrea: No, no, tremendo, tremendo. Un desastre. Sí, sí, sí.

Juan Carlos: Desde el punto de vista periodístico, ¿qué significó esta feria?
Sebastián: Ha sido realmente impresionante. Por esto que vos comentabas recién, Andrea casi 10 días ha dormido 5 o 6 horas nada más por día. Por lo tanto, a mí me tocó la otra parte. Ser chofer, hacer de comer, comprar, llevar, traer, instalar y desinstalar. Así que hemos vivido toda la feria desde adentro. Realmente es impresionante el sacrificio de las empresas a la hora de llegar y que el viento se lleve todo. Qué puntería, ¿no? Qué mala suerte.

Juan Carlos: Fueron dos días.
Andrea: Dos días. De no creer, una cosa atípica.
Sebastián: Una cosa realmente muy mala suerte. Pero lo que vos planteas es algo muy cierto. Espero que la gente se dé cuenta del momento que ya está pasando San Juan. Uno de los entrevistados que más me voló la cabeza es el CEO de Mining, que vino. No el de Sudamérica, el de todo el planeta, son 181 sucursales. Y 90 y pico de años que trabajan para Caterpillar. Dicen, ustedes se pelean por proveedores sanjuaninos, cuyano, argentino… Esa discusión no existe porque el tiempo, es lo que acabás de comentar Juan Carlos. Nosotros estamos viendo el tiempo como que es dentro de un año, dos o tres. Ellos miran el tiempo de otra manera. Es una discusión completamente insignificante. En tres años esa discusión no va a existir. Sí o sí nos vamos a tener que aliar a alguien, sí o sí.

Juan Carlos: Y no pensemos en el gran proveedor, en Mining, por ejemplo. Pero pensemos en quien produce zanahoria y le vende a alguien que produce comida. La escala que se va, la cadena de valor que se va generando.
Sebastián: Los diseñadores, los arquitectos, los constructores, la cantidad de obreros que han trabajado para poner paneles, sacar paneles, conectar televisores. Es un mundo de gente que ha trabajado y es un mundo de gente que va a trabajar si seguimos haciendo las cosas bien, prudentemente.

Juan Carlos: O se me voló a mí la respuesta o no quedó claro. Que nosotros decíamos que uno piensa primero en los hijos, después los nietos que vienen. ¿Cómo ven ustedes ese futuro? Como dos ancianos tomaditos de la mano comiendo galletitas dulces o lo ven cada uno con sus vuelos, sus realizaciones.
Andrea: Yo creo que siempre los proyectos son buenos. Los proyectos hacen esto a la unión. Nosotros somos un equipo y creo que para ahí vamos. Siempre esa motivación debe estar y saber acompañarse. Así lo veo yo.
Sebastián: Y creo que somos los dos chapados a la antigua. Creo que los dos... Ella, por ejemplo, ahí hay una foto de una fiesta que fuimos los tres. Yo a las diez y media se me apaga el televisor porque me levanto muy temprano. Pero la he ido contagiando en eso.

Juan Carlos: Lo que no tengo claro, con todo el trabajo que tienen los dos, ¿quién hace de comer o no hacen de comer? ¿Compran comida?
Andrea: Las dos cosas.
Sebastián: Las dos cosas. Hago más de comer yo, pero hay que aguantarse lo que uno hace de comer. No me pidan cosas... Yo cocino muy rico. Extremadamente básico. Y a ella le gusta comer bien. Dice, esto se hace así. Claro. Menos veces, más gourmet. Lo mío es más días, muy básico.

Juan Carlos: Bueno, ha sido realmente un gusto compartir con ustedes esto.
Sebastián: Por favor, es un placer.

Juan Carlos:
Realmente una pareja que es distinta a lo que tenemos acostumbrado en esta sesión. Muchas gracias.

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Andrea Sánchez, arquitecta y a el periodista Sebastián Olivera en el momento de la entrevista realizada por Juan Carlos Bataller, en el ciclo “Historias de familias” el 11 de mayo de 2026 en el programa La Ventana




Sebastián Olivera en su rol de periodista cuando entrevistó a Andrea Sánchez, cuando era la presidenta de la comisión de reinas



Andrea y Sebastián junto a su hijo Benja en una selfie frente al Obelisco





Andrea Sánchez, junto a Benja, hijo de Sebastián Olivera