En el ciclo “Historias de familias” que conduce Juan Carlos Bataller en el programa La Vetana, estuvo invitado el matrimonio de Valeria Lerchundi y Marcelo Delgado. Fue en la edición del 4 de mayo de 2026

Marcelo Delgado y su esposa Valeria Lerchundi durante la entrevista realizada por Juan Carlos Bataller en el ciclo “Historias de familia” en el programa La Ventana


-Nuestros invitados hoy son cordobeses. Ella es Valeria Lerchundi, emprendedora gastronómica y él creo que todo el mundo lo conoce, Marcelo Delgado, que lo tenía como contador, pero se le ocurrió también ser abogado y que tiene una rica historia en San Juan, además de saber mucho de economía. Bienvenidos.
Marcelo:
Muchas gracias.

Juan Carlos:
Bueno, cuéntenme cómo se conocieron ustedes. El momento justo.
Marcelo: Nos conocimos en Aeroparque. Ninguno de los dos viajaba…

Juan Carlos: Y a qué es lo que iban ¿a despedir gente?
Marcelo:
En realidad, yo vivía en Buenos Aires, iba a buscar unos pasajes porque viajaba a Estados Unidos y Valeria estaba con su tía en el VIP de Aerolíneas. La había ido a acompañar porque su tía trabajaba en Aeroparque.

Juan Carlos: ¿Sabes? Hay una canción de Serrat, “Fue sin querer”, creo. Hermosísima canción. Nadie se imagina cómo se dan los encuentros ¿no? ¿Ahí es que se flecharon? ¿Fue inmediato
Marcelo:
No, a mí me llamó la atención porque cuando yo entro al VIP la veo a Valeria que estaba al lado de Felipe González.

Juan Carlos: ¿Felipe González?
Marcelo:
Al lado de Felipillo, el español.

Juan Carlos: ¿El español? El dueño de la transición democrática española.
Marcelo:
Exactamente, y estaba también el embajador de España en Argentina y el embajador argentino en España y unos personajes que uno conocía de la política. Entonces, me llamó la atención, pensé que Valeria era de la comitiva…


Valeria Lerchundi y Marcelo Delgado, la pareja que se conoció en Aeroparque


Juan Carlos: ¿Que era española? ¿Y qué hacías, Valeria?
Valeria:
Mi papá había viajado a Buenos Aires por trabajo y estaba esperando que él viaje de vuelta a Córdoba y como mi tía trabajaba en el VIP, yo estaba ahí nada más.

Juan Carlos: Bueno, ¿y?
Marcelo:
Y bueno, cuando llegan los pasajes, me siento en una mesita y ella me dice en cordobés básico, ¿che así que vos también sos Cordobés? . [risas] ¿Cómo me habló en cordobés?" Pero claro, yo no sabía si era española o no. Pensé que era española, pero inmediatamente le digo, "Sí, soy de Córdoba, de barrio San Vicente", como si fuera de Chimbas. Y ella me dice, "No, yo soy de Maipú, que está pegado a San Vicente…

Juan Carlos: Pero más al nivel.
Marcelo:
Sí, sí, como si fuera Rivadavia. Nos separaba la Benavides.

Juan Carlos: No comparemos acá. No digamos que uno es más que otros, ¿no?
Marcelo:
Pero digo, los perfiles de barrios son así, San Vicente es muy popular.

Juan Carlos: ¿Y qué le viste a un morocho subido que era ya contador?
Valeria:
Sí, ya era contador.

Juan Carlos: ¿Qué tenía de atractivo un tipo así? [risas] ¿Fue tierno ese primer encuentro?
Valeria:
No sé, como que me flechó en el Aeroparque.

Juan Carlos: Después de aeroparque siguieron viéndose.
Marcelo:
Esto fue un jueves y el domingo me iba a Estados Unidos, pero ya no viajaba a Córdoba. Entonces le pedí el teléfono y miraba si tenía un anillo o algo porque no sabía si era casada, si tenía algún compromiso [risas]…

Juan Carlos: Y vos estabas con la caña de pescar.
Marcelo:
Sí, claro. A mí me gustó y bueno, digo, yo estaba soltero, no tenía novia, entonces digo,puede ser una buena ocasión para conocerla, pero nos volvimos a ver después de casi 20 días, porque yo me fui 15 días a Estados Unidos, estuve en México, fui a un casamiento y nada. Cuando estaba de viaje le llamé un par de veces, charlamos un poquito.
Valeria: Aparte no había celulares entonces, era teléfono fijo a ver quién atendía y quién me avisaba que me llamaban…

Juan Carlos: ¿Y?
Marcelo:
un sábado que fui a Córdoba, fui el viernes a dar clases y me quedé el sábado en Córdoba, le llamo y me atendió el hermano y le digo, "Mira, está Valeria, ¿no?" Me dice, “no está”. “Le puedo dejar un mensaje, habla Marcelo, que me llame al teléfono de mi casa.” Y la verdad que no llamó, pero a las 8 de la noche me llaman mis amigos de Buenos Aires, me dicen, "Venite, urgente que tenemos que salir, no sé qué." Yo dije, "Bueno, voy a hacer el último intento." Y ahí me atendió Valeria.

Juan Carlos: A todo esto, ya sabemos, sos del barrio San Vicente. ¿Qué es lo que era tu familia?
Marcelo:
Bueno, yo vivía ya hacía varios años en Buenos Aires. Somos una familia de muchos hermanos. Somos siete hermanos. El más chiquito falleció de leucemia. Quedamos seis, pero una familia muy familiera, digamos. Nos gustaba mucho compartir un asadito con los viejos. De hecho, mi viejo era amigo de mis amigos y compartimos mucho con ellos y disfrutamos mucho eso.

Juan Carlos: ¿A qué se dedicaba?
Marcelo:
Mi papá era abogado y era comerciante. Se dedicó a la parte inmobiliaria, hacía algunos inmuebles y trabajaba en la parte del retail.



Juan Carlos: Yo reconozco en vos, no sé si sos muy religioso. ¿Tu familia era religiosa?
Marcelo:
Sí, sí. Mi papá era ministro de la eucaristía. Mi mamá también. Mamá actualmente lo es porque todavía está viva. Mi papá falleció hace unos años, pero así se vivía, se rezaba el rosario en mi casa, se practicaba el ayuno los viernes, asistimos regularmente a misa, muchos curas amigos iban a cenar a casa.

Juan Carlos: Y Valeria, tu familia, ¿cómo era? ¿Cómo estaba compuesta? ¿Qué hacían?
-- Mi papá vendía diarios y revistas en todo Córdoba y en Carlos Paz, en las sierras. El negocio de mi mamá era de Carlos Paz y mi papá de la ciudad de Córdoba.
Marcelo: El papá era presidente de la Asociación Argentina de Distribuidores.

Juan Carlos: Que eran tiempos en que era todo un personaje el distribuidor que se sentaba con miles y miles de revistas y diarios que se distribuían.
Valeria:
Sí, era terrible.

Juan Carlos: Acá estaba Campana, que era distribuidor de la mayor parte de las revistas.
Marcelo:
Claro. Y también el esposo de Betti.
Valeria: Tricoli. Pelado Tricoli estaba acá. Así que los dos tenían su negocio, uno pegado del otro y nosotros trabajábamos con ellos. Cuatro hermanos, dos varones, dos mujeres. El más chico falleció en un accidente de auto. Vivíamos en la ciudad de Córdoba pegado a San Vicente, y teníamos una casa de campo en Carlos Paz y después del accidente nos quedamos a vivir en Carlos Paz.


Valeria Lerchundi y Marcelo Delgado dentro del auto luego de culminada la ceremonia religiosa donde contrajeron enlace en Córdoba


Juan Carlos: ¿Y cómo fue el primer día que formalizaron la relación? ¿Se casaron en Córdoba?
Valeria: En Córdoba.

Juan Carlos: ¿Tuvieron hijos en Córdoba?
Marcelo: La más grande es cordobesa, María Delfina.

Juan Carlos: Y un día aparecieron por San Juan.
Marcelo: Aparecimos por San Juan. Yo trabajé muchos años en Buenos Aires y me vinculé al grupo OSDE. Lo asesorábamos al grupo OSDE en la gestión hospitalaria porque mi especialidad era gestión de instituciones hospitalarias. Y bueno, este vínculo con OSDE me llevó a que estuviera un tiempo en Córdoba haciendo cosas dos años y ahí me invitan a venir a trabajar a San Juan.

Juan Carlos: ¿Viniste al frente de la delegación de OSDE?
-- Sí, vine como gerente de la provincia, de OSDE San Juan.

Juan Carlos: Yo no sé si era una percepción mía, pero OSDE era lo máximo, llegar a trabajar en OSDE para muchísima gente, ¿no? Tenía planes muy especiales, trabajaba bastante gente, atendían a las mineras.
-- Era una empresa muy cuidadosa de su gente y en ese sentido muy valorada también por alguien que quería trabajar. En ese caso nos teníamos que mover de una provincia a otra. Tuve mucho apoyo en ese sentido y la verdad que fue una experiencia hermosa.

Juan Carlos: Y un día te fuiste de OSDE.
-- Sí, en el año 2011 no hubo acuerdo. OSDE quería que nos fuéramos a Neuquén o a otro lugar. Nos costó mucho venir a San Juan, dejar Córdoba, los chicos, la casa, los amigos. Nos hicimos muchos amigos en San Juan. Entonces elegimos San Juan.


Valeria Lerchundi, es emprendedora gastronómica y Marcelo Delgado es abogado y economista



Juan Carlos: A propósito de esto, ¿cuántos chicos tienen hoy?
Marcelo: Tres.

Juan Carlos: Ya son grandes, me imagino.
Valeria: La más grande, Delfina  cumplió 27, José de 22 y Malena de 19.

Juan Carlos: ¿Qué pensarán los hijos de ustedes? ¿Tienen idea? [risas] Veamos a ver si hay alguien que los conozca.
Delfina y Malena: Hola, buenas. Acá estamos con Male, falta José que está trabajando y les mandamos un saludo de parte de los tres. Bueno, decirles que los queremos un montón, que estamos muy contentas por ustedes y que los queremos mucho.


La imagen en familia. Marcelo Delgado y Valeria Lerchundi tienen tres hijos: Delfina, José y Malena.



Juan Carlos: Bueno, como toda familia, habrán pasado por momentos buenos, momentos malos, momentos difíciles. Valeria ¿Acá empezaste a trabajar en la parte gastronómica?
-- Acá comencé. Al principio nos vinimos con Delfi y después nació José y le tuvimos que dedicar muchísimo tiempo, así que ahí no trabajé; pero después tenía que hacer algo…

Juan Carlos: Empezó como un pasatiempo y hoy es un negocio.

Valeria: Exactamente. Me gusta la cocina y ahora tengo mi emprendimiento.

Juan Carlos: Mientras tanto, Marcelo pasó a conducir la Obra Social de la Provincia, la obra social más grande de San Juan. Era un cambio grande de OSDE a la obra social.
--
Sí, uno de sector privado, otro de sector público, uno con un perfil de clientes, otro con clientes cautivos que no pueden elegir. Es muy diferente, pero al mismo tiempo es muy apasionante poder brindar servicio, fortalecer la institución y fue una experiencia realmente tan linda como la de OSDE.

Juan Carlos: Pero me imagino que la de OSDE era más tranquila, más placentera, tal vez.
Marcelo:
Era más técnica probablemente.

Juan Carlos: No sé cuántos cuántos afiliados tiene…
Marcelo:
150.000.

Juan Carlos: Aparte, cuántos prestadores… cuántos problemas se plantean, ¿no?
--
Sí, y muchos desafíos también porque hay cuestiones que salen de lo técnico, ¿no? Por ejemplo, en algún momento había que tomar decisiones como decir, "Che, ¿qué vamos a hacer con los jueces que se salen de la obra social?" O con los jubilados que se iban al PAMI. Eran cuestiones no solamente técnicas, ¿no? Y la verdad que fue una experiencia fantástica.

Juan Carlos: ¿Y ahí te picó el bichito de la política o ya venía?
--
En realidad, yo trabajé 7 años, 8 años con Menem – Cavallo. Yo me fui a Buenos Aires a trabajar al Ministerio de Economía, pero hice también un trabajo político con la familia Menem. Trabajé con Corach, con Domínguez, y conocí a muy temprana edad mucha gente de la política y me picó el bichito, me gustó, pero bueno, no había tenido la oportunidad de trabajar porque en los distintos lugares donde me desempeñaba no podíamos hacer política. La primera condición que me pusieron fue no hacer política partidaria. Así que una vez que me liberé de ese tipo de restricciones, pudimos empezar a trabajar un poquito como para pensar en aquel momento en el futuro de Rivadavia.

Juan Carlos: En algún momento decidiste seguir estudiando y aparte de ser contador fuiste abogado.
--
Sí, mi papá era abogado pero no ejercía, pero siempre me dijo, "Mira, Marcelo, estudiá abogacía y después lo que vos quieras.” Porque eso te va a dar una visión del mundo, de las cosas mucho más completa, más consistente. La verdad que no le di bola, hice todo lo contrario, estudié primero ciencias económicas, pero siempre me quedó picando eso, ¿por qué el viejo me decía estas cosas? Así que lo hice un poco en homenaje a él. Mi hija más grande decidió estudiar abogacía y dije, "Bueno, ¿y si ella va a estudiar también puedo estudiar yo?" y empezamos juntos.

Juan Carlos: Pero aparte el contador es una carrera técnica y de pronto lo tuyo fue la economía, que es otro tema. Que por más que quieras el contador es un caso técnico. Lo otro fue una pasión tuya, la economía.
--
Absolutamente. La economía y la abogacía son una pasión. Siempre tuve muy buen desempeño académico, pero porque me gustaba leer y estudiar, no me pesaba, de hecho, no me pesó la carrera en ninguna de las materias.

Juan Carlos: ¿Y estás ejerciendo la docencia también?
--
Sí, sí, eso lo hago desde que era estudiante. Empecé como ayudante alumno en la Católica de Córdoba. Después fui titular de cátedra y demás. Y cuando vine a San Juan, me faltaba eso. Así que me abrieron las puertas en la Universidad Católica de Cuyo y hasta la actualidad soy docente en la universidad. Llevo 24 años dando clase.

Juan Carlos: Muy bien. Nos queda el resumen de la vida en conjunto. [risas] ¿Están arrepentidos? ¿Están contentos? ¿Cómo lo califican?
Valeria
: Yo no estoy arrepentida. No sé él. [risas]

Juan Carlos: Bueno, le das un buen postre y cambia todo.
Valeria:
Claro, siempre tengo algo dulce por las dudas.

Juan Carlos: Creo que el hombre tiene pocas razones, ¿no? La mujer tiene muchos más temas…
Marcelo:
Menos rollo. La verdad es que el matrimonio es una institución compleja, muy compleja, misteriosa, pero también apasionante. Te pone a prueba prácticamente todos los sentidos en lo más profundo de la palabra, las emociones, el equilibrio… Así que, bueno, por ahora seguimos apostando a este matrimonio. Digo por ahora porque…

Juan Carlos: Si no tienen un buen abogado…
Marcelo:
Alguna solución vamos a encontrar, pero estamos felices.

Juan Carlos: Les digo que ha sido un gusto compartir con ustedes.
Marcelo:
Para nosotros también. Muchas gracias y felicitaciones por esta ventana que se consolida cada año. Son impresionantes.

Juan Carlos: Muy bien, muchas gracias.


Ver video de la entrevista


Ver galería de fotos



El matrimonio de Marcelo Delgado y Valeria Lerchundi estuvieron en el ciclo “Historias de familias” y fueron entrevistados por Juan Carlos Bataller y donde relataron desde dónde y cómo se conocieron y cómo está integrada la familia.





Valeria Lerchundi y un retrato junto a su hija en el agasado de los 15 años.



Trencito en familia. Valeria y Marcelo junto a sus dos hijos menores.


Marcelo Delgado junto a una pasión: la moto. Junto a él su esposa Valeria

 





 


Valeria Lerchundi y un baño junto a sus hijos menores






Marcelo Delgado era de San Vicente y Valeria era de Maipú, ambas localidades de Córdoba


Valeria Lerchundi y Marcelo Delgado en una imagen del compromiso.



Valeria y Marcelo en una imagen en el día del enlace



Un baile del matrimonio de Valeria y Marcelo








Papá Noel en familia. Aparecen Valeria y Marcelo junto a sus hijos Delfina, José y Malena.



Valeria Lerchundi junto a su hija mayor Delfina


Marcelo Delgado junto a sus hijos Delfina, José y Malena en un cuatriciclo



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