El material publicado en esta serie de notas puede encontrarse con mayores datos en San Juan al mundo, el portal de la Fundación Bataller. Fotos restauradas y coloreadas con IA - Un trabajo preparado por Juan Carlos Bataller
Los orígenes de esta familia se remontan a España y se dice que todos los Gimbernat del mundo son parientes.
La historia de este apellido comienza con José Gimbernat Prim, que fue el único de su familia que se radicó en la provincia. El hombre había nacido en 1862, en Cataluña y en 1881, con 19 años, llegó a la Argentina junto a su hermano, Vicente. Primero estuvieron en Santa Fe y luego de dos años José se vino a San Juan.
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El catalán era peluquero. Acá, con gran esfuerzo, abrió un negocio en el que tenía bazar y peluquería.
Así, de a poco, comenzó a abrirse camino en el comercio. Un par de años más tarde instaló una casa de ropa para caballeros, damas y niños. La llamó Casa Prim por su segundo apellido porque le parecía que el primero quedaba demasiado largo. El local creció tanto que José llegó a tener una sucursal Prim en el lejano Jáchal, que administraron sus hijos mayores: Carlos y José.
Jaime Gimbernat, hijo de José.
La tienda era muy conocida y visitada por los sanjuaninos. Estaba ubicada en Tucumán y Rivadavia, donde después se instaló La Favorita. Ahí los clientes podían surtirse de la ropa más fina y moderna e incluso tenían ropa de cama, hasta sábanas bordadas con hilos de oro.
Uno de sus artículos que llegó a ser muy popular fue el “agua Prim”. En esa época era común que la gente tuviera problemas de la vista a causa de la tierra y la mugre y el líquido que allí vendían tenía un polvo especial para el mal de ojos. Aparte, amaba la música, en especial la ópera. En su casa se hospedaron muchos de los músicos que venían a actuar a San Juan a principios del siglo XX.
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José se casó con Amalia Marín, una española, dicen que era madrileña aunque su acta de bautismo la ubica en Sevilla. El matrimonio Gimbernat Marín tuvo nueve hijos: Carlos, José, Amalia, Vicente, Luis y Jaime. También tuvieron otras dos hijas, Josefina y Carmelita, que fallecieron siendo muy chicas.

Los hijos de José Gimbernat Marín, Rufo y Nelly, su esposa Félix Argentina Suárez, Quico y José Roberto.
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La Casa Prim funcionó hasta 1939, dos años después de que falleciera José. El Club Español cerró sus puertas durante tres días en señal de duelo por la muerte de su integrante. Además de manejar con habilidad su negocio, José tenía otras aficiones y se desenvolvió en otros ámbitos. Fue socio fundador y presidente del Club Español, la Sociedad Española y el Centro Catalán y fue concejal de la Capital en dos oportunidades.
La Casa Prim funcionó hasta 1939, dos años después de que falleciera José. El Club Español cerró sus puertas durante tres días en señal de duelo por la muerte de su integrante. Los hijos Luis y Amalia se hicieron cargo del negocio pero no pudieron mantenerlo por mucho tiempo. Mientras que el menor de los hermanos, Jaime, heredó de su padre una hermosa casa que tenía en el centro. Era de estilo vienés, con un mobiliario y una cristalería muy finos.

El 16 de febrero de 1957, se consagró el matrimonio de María Amalia Gimbernat (Catuca) y el médico Martín Segundo Riveros. La ceremonia se realizó en la Iglesia de los Desamparados y el sacerdote oficiante, fue el Padre Billastrigo. Catuca era hija de Jaime Gimbernat y Esther Méndez de Socio de Gimbernat.

Fuente: Publicado en La Pericana, edición 487 del 10 de mayo de 2026