El material publicado en esta serie de notas puede encontrarse con mayores datos en San Juan al mundo, el portal de la Fundación Bataller. Fotos restauradas y coloreadas con IA. Un trabajo preparado por Juan Carlos Bataller
Don Eugenio Benedetti nació en 1911 en Montefelcino, una pequeña comuna de la provincia de Pesaro y Urbino, en la región de Marche, Italia.
Desde muy joven trabajó en una pequeña empresa dedicada a lo que luego sería la actividad más importante de su familia, la metalúrgica.
Sin embargo, tuvo que dejar esa actividad para luchar durante la Segunda Guerra Mundial. Fueron diez largos años; al finalizar la contienda retomó su trabajo.
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En el mismo pueblo de Italia donde él había nacido, Eugenio Benedetti conoció a Albina Scaramucci, con quien se casó. El joven matrimonio vivía aún en Italia cuando nació su primogénito, Sauro, quien los acompañó en su viaje emprendedor a la Argentina en 1949. No sólo traían baúles con pertenencias y sueños; traían fuerza y ganas de progresar. Cada uno asumió sus tareas para nada fáciles, porque dejaban su tierra y llegaban a un país desconocido sin siquiera saber hablar su idioma.
En 1974 don Eugenio Benedetti y su esposa, Albina Scaramucci, pudieron volver a Italia de visita. Allí fue tomada la foto
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En San Juan Don Eugenio comenzó a trabajar en la antigua Bodega Graffigna. Junto a su esposa albergaba en su hogar a cuanto inmigrante llegaba. Para amainar añoranzas y cansancio, cantaban alegres canciones de su bella Italia.
En 1956 Eugenio Benedetti fundó su empresa particular dedicada a la metalúrgica liviana y pesada, agrícola y minera.
En tierra sanjuanina nacieron sus otros hijos: Fabrizio, Augusto y Fabio.
Sauro Benedetti falleció siendo soltero, a fines de los años 60.
Incorporó nuevas técnicas y así dio comienzo a la historia institucional de la empresa Urbino, nombre puesto en homenaje a la tierra de su nacimiento.
Sus hijos y nietos heredaron la pasión por la metalurgia.
En sus comienzos, la empresa era una metalúrgica que incursionaba en distintos rubros. Uno de ellos era la minería de aquella época. Reparaban hornos, montaban plantas para las caleras o hacer pero al mismo tiempo si se presentaba el cliente, podían arreglar el chasis de un camión o hacer elementos para la agricultura.
Esta fotografía de 1961 muestra a los cuatro hermanos Benedetti Scaramucci.
La firma hacía tareas muy amplias en San Juan y “como siempre hubo minería a menor escala”, reparaban los hornos y montaban plantas caleras, pero también arreglaban los chasis de los camiones, grandes vasijas para bodegas y hasta fabricaron zanjeadoras para la agricultura.
Pero el gran despegue llegó con las obras para la Electrometalúrgica Andina (EMA). Entraron en una escala superior y hasta llegaron a construir hornos.
Ya aquella pequeña empresa que comenzó como Talleres Italia comenzó a jugar en las ligas mayores. Y participar, por ejemplo, junto al gigante mendocino Pescarmona en el montaje de la obra de Futaleufú, en Chubut.
Despues vendrían tiempos distintos, éxitos y fracasos pero aquel inmigrante nacido en la pequeña comuna de Montefelcino, en la provincia de Pesaro y Urbino, en la región de Marche, Italia, dejó a esta tierra un legado, una familia y un emprendimiento que llegó a dar trabajo a 500 sanjuaninos.
Fabrizio Benedetti Scaramucci, uno de los cuatro hijos de Don Eugenio Benedetti, con empleados de su empresa en el año 1968
Don Eugenio en los últimos años de su vida
Fuente:
Publicado en La Pericana,
edición 484 del 19 de abril de 2026