Los sanjuaninos aprendimos en carne propia y de la forma más dolorosa el significado de una palabra: prevención.
La aprendimos en un solo minuto.
Exactamente cuando el reloj de la catedral daba las 20,49 el 15 de enero de 1.944.
Días después cuando el balance indicaba que el terremoto había acabado con el 90 por ciento de las viviendas, había matado a 10 mil personas y había dejado gravemente heridas a otras tantas nos dimos cuenta de una vez y para siempre que era mejor prevenir que llorar.
Los sanjuaninos aprendimos en carne propia y de la forma más dolorosa el significado de una palabra: prevención.
La aprendimos en un solo minuto.
Exactamente cuando el reloj de la catedral daba las 20,49 el 15 de enero de 1.944.
Días después cuando el balance indicaba que el terremoto había acabado con el 90 por ciento de las viviendas, había matado a 10 mil personas y había dejado gravemente heridas a otras tantas nos dimos cuenta de una vez y para siempre que era mejor prevenir que llorar.
Desde entonces la palabra prevención va unida a la palabra sísmica y juntas forman un concepto que conoce desde un anciano a un niño.
Lamentablemente, no hemos aprendido a unir esa misma palabra prevención a otras. Y por lo tanto no se nos ha hecho carne otros conceptos que nos evitarían igualmente dolor y dinero.
Por ejemplo, muy poco es lo que hemos avanzado en prevención de la salud.
Y eso hace que nosotros, los pobres del mundo, estemos gastando en atención de la salud en algunos casos, más que los ricos.
Veamos algunos ejemplos:
¿Alguien calculó cuanto nos cuestan anualmente los accidentes de tránsito?
¿En qué quiere que lo calculemos?
Puede ser en muertos, en heridos, en lisiados, en días de trabajo perdidos, en horas médicos, en enfermeras, en medicamentos, en camas de hospital, en llanto de madres, de esposas, de hijos, de padres…
Seguramente es más, muchísimo más de lo que gastamos en policías de tránsito, en controles de alcoholemia, en radares o en jueces de faltas.
Es más, seguramente lo que se recaude por multas si se hace un estricto control pagaría todo el gasto en prevención.
El problema es que la prevención terminará con los nenes que circulan a altas velocidades, con los papás que conducen bajo los efectos del alcohol, con los ciclistas que no respetan semáforos, con motoristas que no llevan cascos.
Y esto dolerá a algunos…
Sigamos ¿Quién es hipertenso?
Se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando después de reiterados controles de presión arterial, la misma es igual o mayor a “14-9”.
Es la enfermedad más frecuente en occidente, llegando a prevalecer en un 20% de la población adulta y en el 60% de las personas mayores de 65 años. Es importante destacar que la mitad de los pacientes hipertensos ignoran que están enfermos y de aquellos que conocen su enfermedad, muy pocos son tratados.
¿Cuáles son las complicaciones de la Hipertensión Arterial?
Podemos mencionar el accidente cerebrovascular que es la principal causa de discapacidad y es la más frecuente complicación del paciente hipertenso, la angina de pecho, el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal, etc.
El Estado no es el responsable de los hipertensos. Cada uno de nosotros debe combatir contra este mal silencioso que causa tantos estragos como el cáncer.
Claro, en este caso, la prevención pasa por el cambio de algunos hábitos de vida y quizás por tomar una cardioaspirina.
Lógicamente, si hay menos hipertensos se arruina el negocio multimillonario de los medicamentos para tratar el problema cuando ya es tarde para prevenir.
Estos son dos ejemplos. Pero podríamos dar decenas.
¿Cuántas enfermedades por año ocasionan los pesticidas?
Nadie lo sabe. Casi no hay controles sobre ese tema.
Es más, hay algunas personas que creen ser saludables porque comen “mucha fruta y verdura” sin saber si están ingiriendo productos que tienen aun diez o quince días de acción residual de los pesticidas que les echaron antes de cosecharlos para que tuvieran mejor aspecto.
¿Alguien calculó los costos que ocasionan los problemas de próstata en los hombres? ¿Y las enfermedades genitales femeninas? ¿Cuánto se gasta en tratamiento del SIDA? ¿Alguien hizo cuentas de lo que sale un adicto a drogas o al alcohol? ¿Cuántas enfermedades se derivan del tabaquismo?
La mayor parte de estas enfermedades pueden prevenirse.
La prevención tiene un costo, estamos de acuerdo.
Pero mucho más caro es el costo de la enfermedad.
Con otra diferencia: las campañas de prevención son para todos. El tratamiento de las enfermedades lo aprovecha el que puede, individualmente.
Una prueba de que los países ricos hacen prevención es que desde hace algunos días California se ha convertido en el primer Estado norteamericano en prohibir a los restaurantes el uso de grasas artificiales en la elaboración de alimentos.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, promulgó una ley que prohíbe el uso de ácidos grasos provenientes de las grasas hidrogenadas (‘trans’) en dichos establecimientos, como medida de salud pública. El Estando podrá imponer multas de hasta mil dólares a quienes violen la nueva normativa.
La asociación de restaurantes de California se opuso a esta legislación, enfatizando que los habitantes de este Estado consumen la mayor parte de sus comidas en sus casas y que este tipo de grasas nocivas está presente en la margarina, por ejemplo, que se vende libremente en los supermercados.
Los fabricantes del sector lo han utilizado durante años, por lo que las ‘grasas trans’ se encuentran en multitud de productos, desde comidas procesadas hasta bebidas como el chocolate caliente.
Este tipo de grasas se fabrican alterando químicamente a los aceites vegetales, resultando en un compuesto que da a cualquier tipo de alimento que las contiene mucho más tiempo de vida, y
Pero la normativa, aprobada ya en ciudades como Nueva York, Philadelphia y Seattle, contempla la prohibición de la utilización de estos ácidos en 2010 en todos los restaurantes de California y se extenderá a los productos de panadería en 2011.
Si ellos, el país más capitalista, puede hacer cosas como estas.
¿Por qué nosotros no?
(Publicado el 01-08-2008)