Por primera vez las mujeres han superado a los hombres tanto en número de cursantes como en egresados de carreras universitarias. El fenómeno es nacional y se reproduce en San Juan. Increíblemente en nuestra provincia la mujer no ha tenido mayor inserción en cargos importantes.

-Buenos días, ¿está el dueño de casa?
-No, está trabajando.
-¿Y la señora?
-También está trabajando.
-¿Puedo hablar con usted?
-No, señor. Yo soy la empleada y tengo prohibido abrir la puerta. Por seguridad… ¿sabe?
El diálogo lo protagonizan infinidad de veces todos los días los políticos –oficialistas y de la oposición- especialmente en Capital, Rivadavia y parte de Santa Lucía y Rawson.
-Te puedo asegurar que sólo en un cinco por ciento de los casos uno encuentra en sus casas a los propietarios. A lo sumo te atiende la empleada a través del portero. Pero lo normal es que los niños estén en la escuela y los padres trabajando.-, comentó uno de los políticos caminantes.


Los tiempos cambian. Todo cambia.
Según el último Censo, por primera vez las profesionales superan en el país a los varones que culminaron su formación universitaria; además, ellas son mayoría en casi todas las carreras
Si pensamos que hace 60 años –con excepción de San Juan- las mujeres no podían siquiera votar, el cambio es mayúsculo.
Los datos son concretos:
De los 1.929.813 argentinos que completaron su formación universitaria, 1.050.662 son mujeres, y apenas 879.151, hombres. Significa que hoy si una empresa pública encara una búsqueda profesional recibirá 55 currículas femeninas, contra 45 masculinas.
Pero esto no es todo.
La brecha sigue en crecimiento.
Hace once años –en el censo anterior- los varones profesionales, eran 582.574, y las universitarias, 559.577.
En otras palabras: mientras que en una década las profesionales casi se duplicaron, los hombres con título crecieron sólo 50%.
A diferencia con lo que ocurría en el pasado, vamos hacia un mundo laboral donde los hombres tendremos que integrarnos a un universo de mujeres.


¿Quiere saber qué pasa en el país?
Desde hace varios años, la matrícula femenina en las principales universidades del país ha aumentado, incluso entre aquellas facultades que habían sido tradicionalmente masculinas.
>Ya en 2.009 las mujeres universitarias representaban el 56.4 del total de estudiantes  y el 58,9 de los egresados.
> Las últimas estadísticas disponibles de la UBA indican que más del 60% de los alumnos son mujeres.
>Ingeniería, Agronomía y Ciencias Exactas son los últimos reductos masculinos. Pero también han perdido terreno.
>En cambio, en las facultades de Psicología, Odontología, Ciencias Veterinarias, Farmacia y Bioquímica, y Medicina, la proporción de mujeres supera el 70%.
> Las graduadas son más en la ciudad de Buenos Aires, por 55% contra 45%.
>En la Universidad de Córdoba, son mayoría las mujeres por 57% contra 43%, y hasta en La Rioja ellas se imponen.
>En Formosa, las universitarias son el 54% de los profesionales, y en Salta, el 53%.
>Las estadísticas vitales del Ministerio de Salud indican que el 45% de las madres porteñas tienen estudios universitarios. Y, según explican los especialistas, esto también se traduce en un retraso de la edad en la que se comienza a tener hijos. Sin dudas estas mujeres profesionales postergan la edad de inicio de la reproducción y también tienen menos hijos. Está comprobado en el mundo, y en la Argentina también, que una mujer con más nivel educativo tiene menos hijos y a edades más tardías. El nivel educacional influye más que el socioeconómico en el número de hijos y en la mortalidad infantil.


Pero eso no es todo.
Según los datos de la Universidad Nacional de La Plata, las estudiantes reciben su título universitario a edades más tempranas que los hombres: el 33,6% de las alumnas que egresaron de esa institución en 2009 lo hizo siendo menor de 25 años contra el 25,8% de sus compañeros.
Estos datos tienen su correlato con la inserción laboral. El 85% de las madres universitarias participa en el mercado laboral.


¿Qué pasa en San Juan?
>En 2.009 las mujeres representaban el 56,2 por ciento de los alumnos de la Universidad Nacional y el 54,9 de los egresados
>Según se estima, el 60 por ciento de los estudiantes de la Universidad Católica de Cuyo, son mujeres. Hay carreras donde ellas son absoluta mayoría, como las que dependen de la Facultad de Ciencias Médicas. Pero lo curioso se da en una carrera nueva: el 52 por ciento de los alumnos de la carrera de policía, son mujeres. Algo que condice con la escuela de la Policía Federal Argentina donde el 55,7 de los 4.966 alumnos registrados y más del 60 por ciento de los egresados en 2.009 eran mujeres.
Y otro dato: las chicas en la Universidad Católica de Cuyo tienen mejores notas, son más aplicadas y se reciben antes que los varones.


Indudablemente, este será el siglo de la mujer.
Ellas tendrán mejor formación y hasta más empuje que los varones.
Y es acá donde cabe una reflexión: las instituciones sanjuaninas hacen caso omiso de esa tendencia.
>A esta altura ya resulta inadmisible que nunca una mujer haya integrado la Corte de Justicia de la provincia. Es inaudito que falte la visión femenina en un tema como la administración de justicia.
>Es increíble que solo ocupen un ministerio, el de Educación que casi desde su creación fue reservado para ellas. ¿Quién dijo que una mujer no puede ser ministro de Salud, por ejemplo? ¿O de Gobierno, Hacienda, Producción, Desarrollo Humano o Turismo? En algunas épocas ya ocuparon ministerios y los resultados no fueron malos.
>Sólo una mujer es intendente y se tuvo que ganar el cargo peleando su candidatura en una interna.
>Nunca tuvimos una mujer gobernadora o vicegobernadora.
>En las recientes elecciones primarias (PASO) hubo listas que escondieron el nombre de la mujer candidata. Ponían grande el nombre del primer y tercer candidato, ambos varones y con letras pequeñas el de la mujer que obligatoriamente debía ocupar el segundo lugar.
¿Qué está diciendo esto?
Sencillamente, que vamos a contramano de la historia.
Pareciera que les hemos reservado como destino el cargo de Reina del Sol.


 

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