Lo más lamentable de todo esto es que en la era de la globalización y la tecnología se está condenando a miles y miles de sanjuaninos a ser simples receptores de un proceso que debería ser de ida y vuelta.

Enciendo el televisor y un locutor me dice que está lloviendo en la ciudad y que el mal clima se extenderá por todo el fin de semana.

Tres minutos más tarde una voz me aconseja no tomar la General Paz porque se ha producido un accidente y hay grandes demoras.

A continuación escucho a una señora que entre llantos cuenta la violencia que emplearon tres encapuchados que la asaltaron durante la noche.

Y el crítico de teatro me informa sobre las obras que se presentan en las distintas salas.

 

 

Estas son las noticias que cada día reciben miles de sanjuaninos.

Pero no se condicen con la realidad.

Si se asoman por la ventana verán un sol radiante. Y este fin de semana no habrá obras de teatro ni la policía sabe que se haya producido un accidente en la calle General Paz.

Algo no funciona.

Y es así, sin duda.

Son millares las familias sanjuaninas que en todo el territorio provincial reciben DirecTV, un sistema satelital que brinda una excelente programación internacional y cubre los canales de Buenos Aires. Pero ignora a las provincias argentinas.

 

 

Para quien no lo sepa, Directv es un servicio de difusión directa por satélite en vivo con sede en El Segundo, California, Estados Unidos. Transmite televisión digital incluidos canales de audio y radio por satélite a los televisores fijos de Estados Unidos y América Latina en que los clientes estén suscriptos y que cuenten con un decodificador y una antena parabólica de Directv receptora.

El sistema DirecTV es propiedad de la compañía DirecTV Group, empresa que en 2005 adquirió la totalidad de DIRECTV en América Latina.

Generalmente, este servicio nació como sustituto de la televisión por cable en zonas alejadas o rurales donde no llega el primero. Pero en la Argentina y especialmente en San Juan, ha logrado una gran penetración en todos los sectores. En los sectores de más altos ingresos porque pueden disponer de una gran variedad de canales y el servicio DIRECTV Plus HD. Y en los sectores de bajos ingresos –o en los edificios de departamentos- porque comparten entre tres viviendas un mismo abono con lo que logran un precio muy competitivo.

 

 

Basta recorrer los nuevos barrios de nuestra ciudad – y el fenómeno es aun mayor en los departamentos- para advertir la cantidad de antenas de Directv que hay instaladas.

Pero hagamos un alto acá para que no haya segundas lecturas: no estamos en contra de Directv. Es más, nos parece una opción fenomenal, de alta calidad.

Lo que no podemos aceptar es que quienes usen este servicio no tengan acceso a los canales locales.

Pueden ver todos los canales de Buenos Aires, tanto de la televisión abierta como de la cerrada pero ninguno del interior.

Es así como miles de ciudadanos que tienen a la televisión como única fuente informativa, llegan a no saber ni quien es el gobernador de San Juan y salen a comprar un paraguas cuando el servicio Meteorológico Nacional dice que lloverá… en la ciudad de Buenos Aires.

 

El problema se ahonda si advertimos que el Servicio de Televisión Digital Abierta – TDA- tampoco ha incluido a los canales locales.

La TV Digital Abierta (TDA) es una política pública que se propone garantizar el acceso universal a la televisión de aire de modo gratuito. Para ello, se viene desarrollando la infraestructura necesaria para dar cobertura a toda la población. Hoy ya se encuentran en funcionamiento más de 68 Estaciones Digitales de Transmisión en el territorio nacional.

Este servicio brinda buena y variada programación y calidad de imagen y sonido. Una posibilidad, muy loable por cierto, de disfrutar de la experiencia en alta definición sin pagar abonos ni paquetes especiales.

El gobierno entrega decodificadores de manera gratuita a hogares, establecimientos y organizaciones sociales. La misma publicidad del gobierno dice que la TDA “es una política de inclusión, esencial para el país que queremos construir, con mayor modernidad y desarrollo tecnológico al alcance de todos los habitantes de nuestro territorio”.

El problema es que los canales son los porteños con lo que se profundiza el país concentrado en el interior de la General Paz.

 

Lo más lamentable de todo esto es que en la era de la globalización y la tecnología se está condenando a miles y miles de sanjuaninos a ser simples receptores de un proceso que debería ser de ida y vuelta.

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