Un libro, por si sólo, no cambia la vida de nadie. Lo importante es que los hombres de acción, los hombres que pueden decidir el futuro de la gente, tomen las ideas y las transformen en hechos. Como autor del libro San Juan 2035, digo que es altamente positivo que el gobernador haya anunciado la creación de un plan estratégico para el San Juan 2023.

Un libro, por si sólo, no cambia la vida de nadie.

Lo importante es que los hombres de acción, los hombres que pueden decidir el futuro de la gente, tome las ideas y las transformen en hechos.

Y en ese sentido, tras escribir San Juan 2035, es altamente positivo que el gobernador haya anunciado la creación de un plan estratégico para el San Juan del 2023.


Lo dijimos en nuestro libro San Juan 2035, el desafio de pensar el futuro:

“De algo estoy seguro: no estaré en el año 2035.

Es más, tampoco estará en sus puestos la mayoría de los actuales dirigentes provinciales.

¿Por qué entonces plantear el estudio de un San Juan que no nos va a tener como protagonistas?

La respuesta es sencilla.

Estoy seguro que lo que será ese año 2035 depende de lo que hagamos hoy.

Los errores en las decisiones que se adopten hoy lo pagarán durante muchos años cientos de miles de comprovincianos”.


Gobernar una sociedad no es un oficio fácil. Además, no es para cualquiera aunque alguno puede pensar así analizando el nivel de los aspirantes a dirigentes.

La historia de San Juan ha sido una constante de avances y retrocesos.

San Juan, por esa tremenda bisagra que significó el terremoto de 1.944, no tuvo un crecimiento lineal. El balance final es producto de ese flujo y reflujo. Hay aspectos en los que podemos estar orgullosos de lo logrado. Y otros en los que el resultado es lamentable.


Cuando me plantee el desafío de pensar el San Juan que tendríamos dentro de 25 años advertí algunas realidades:

1- La carencia de un ámbito de debate para un tema tan importante como este. A lo sumo hay pequeños encuentros donde generalmente no se llega a conclusiones o se numeran una serie de objetivos fácilmente compatibles pero sin propuestas de ejecución.

2- En los últimos años San Juan ha tenido un significativo avance en materia de infraestructura, área en la que hay realizaciones y proyectos concretos. No es lo mismo el San Juan del año 2.000 que el de hoy. Esto es lo que posibilita un punto de partida distinto en el análisis de la realidad.

3- Se nos presenta ante nuestros ojos un mundo totalmente distinto al que conocemos. Si comprender lo que está ocurriendo ya es difícil, mucho más es tratar de influir en esa realidad que cambia a una velocidad asombrosa  y en la que cada día se incorporan conocimientos, tecnología, descubrimientos, modos de encarar los negocios, la educación, la seguridad pública, la administración de justicia y hasta la vida.


Hay cosas que debemos plantearnos con urgencia

>>La primera es la comprensión acabada de lo que significa el proceso de globalización que independientemente de nuestras opiniones, ha llegado para quedarse. Ese proceso encierra para sociedades como la nuestra grandes oportunidades pero a la vez peligros que es necesario individualizar y tratar de morigerar en sus consecuencias.

>>El segundo tema es la preparación de los recursos humanos con que vamos a enfrentar el accionar de los próximos años. Un tema que no podemos encarar en base a frases hechas, conceptos viejos u opiniones para quedar bien. Si lo abordamos descarnadamente tenemos que decir que San Juan muestra un déficit en recursos humanos, tanto en lo que hace a emprendedores como a profesionales y operarios. Ese déficit pasa a ser un severo condicionante en un mundo altamente competitivo.

>>El tercer tema tiene que ver con servicios fundamentales para que esos recursos humanos puedan desarrollar su tarea. En este nuevo mundo ya en plena evolución es indispensable contar con una excelente conectividad (telefonía, internet); con suficiente dotación de agua y energía, con servicios básicos como caminos, aeropuertos, frigoríficos y con una universidad de excelencia.

>>El cuarto tema tiene que ver con la calidad de vida. Hay muchas formas de medir el nivel de vida de una población. Los indicadores más modernos ya no se basan en el producto interno o el ingreso per capita sino que tienen en cuenta otros indicadores como la sensación de seguridad, el nivel de instrucción de los habitantes, el acceso a servicios modernos y eficientes, la brecha de ingresos entre los actores del proceso productivo, la existencia o no de corrupción pública, la previsibilidad ante el futuro (estabilidad jurídica, jubilación digna, sistema de salud de nivel).
Y en este tema se inscriben fenómenos muy preocupantes como el vandalismo urbano, la violencia en sus distintas manifestaciones, la desvalorización del principio de autoridad o las diferencias culturales cada día más evidentes, algo que parecía imposible en un país homogéneo en aspectos fundamentales como raza, idioma o religión.


Todo esto es lo que planteó San Juan 2035.

Pero un libro, por si sólo, no cambia la vida de nadie.

Lo importante es que los hombres de acción, los hombres que pueden decidir el futuro de la gente, tome las ideas y las transformen en hechos.

Y en ese sentido es altamente positivo que el gobernador haya anunciado la creación de un plan estratégico para el San Juan del 2023.

Quiero repetir algunas de las palabras del gobernante: "Vamos a impulsar por la ley la creación de un organismo descentralizado desde donde se delineen las políticas públicas a mediano y largo plazo que se van a desarrollar para tener el San Juan que soñamos dentro de diez años". "Somos conscientes de la incertidumbre del mundo pero no por eso vamos a renunciar a nuestro destino, tenemos que planificar como va queremos que sea el San Juan del millón de habitantes que soñamos", dijo el mandatario e invitó a todos los sectores a sumarse a la planificación de estrategias.


Perfecto. Poner el tema por encima de partidismo.

Ante eso sólo queda decir que el objetivo del libro San Juan 2035 está ampliamente cumplido: no ser la verdad revelada ni elaborar un plan de gobierno, algo que compete a los líderes políticos. Simplemente ser un aporte para que se abra un gran debate que como sociedad necesitamos y nos merecemos.

¡Aleluya!

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