¡Quién lo diría! Ya pasaron más de veinte años de la muerte de Jorge Enrique Estornell. Fue un 1 de mayo y ocurrió como él siempre vivió: en un accidente de helicóptero cuando iba a Barreal por algún proyecto empresario, en el día del trabajo y en el San Juan de sus afectos.
¡Quién lo diría!
Ya pasaron
más de veinte años de la muerte
Fue un 1 de mayo y ocurrió como él siempre vivió: en un accidente de helicóptero cuando iba a Barreal por algún proyecto empresario, en el día del trabajo y en el San Juan de sus afectos.
Es curioso lo que nos pasa a los
sanjuaninos y a los argentinos en general.
Nuestras calles céntricas son en honor de guerreros, de ignotos generales protagonistas de la guerra civil que nada bueno dejaron a San Juan.
O de políticos cuyos nombres se repiten hasta el hartazgo en calles, avenidas, plazas, parques y monumentos.
También evocamos batallas que ya nadie recuerda o provincias y países, algunos de los cuales ni siquiera podemos ubicar en el mapa.
Pero, al menos en la zona
céntrica, están ausentes nuestros hombres de empresas, nuestros intelectuales,
nuestros poetas. Ellos tienen, en el mejor de los casos, destino de oscuras calles en ignotos
barrios.
Jorge Estornell es uno de los
sanjuaninos que merecería el reconocimiento de quienes poblamos este valle.
Porque fue tal vez el más importante
empresario que haya dado esta provincia. Porque creó riqueza y fuentes de
trabajo. Porque fue capaz de hacer trascender nuestros productos más allá de
nuestras fronteras. Y porque sus obras quedaron como parte indisoluble de esta
ciudad.
Jorge Enrique
Aquel viejo
José hizo una destilería, fundó el actual establecimiento de Santa Lucía,
construyó el Teatro Estornell en la esquina de Rivadavia y Sarmiento, construyó
cines en
Esta fue la
labor
El segundo
Estornell que condujo la empresa familiar fue uno de los hijos
Los
Estornell, con la inauguración en 1946 del Cine Teatro Cóndor en Mendoza, y la
creación de una distribuidora de filmes, se transformaron en los más importantes
empresarios del espectáculo en Cuyo.
Pero ese
mismo año, en agosto, muere imprevistamente don Bautista y su esposa, doña Rosa
Noguera, asume la presidencia pero la conducción de la empresa queda en manos de
su hijo
Y estamos ya en el protagonista de estas líneas.
Porque
Jorge, desde jovencito, fue una tromba,
un hacedor imparable, un huracán de proyectos.
Un repaso a vuelo de pájaros de su actividad empresaria da una idea de la magnitud de su obra.
-- En 1949
inaugura el Hotel Estornell, en esa época el más moderno de San Juan y el único
con aire acondicionado.
-- En1950
inaugura el nuevo cine San Martín y pone en marcha
-- Ese
mismo año amplía la capacidad de la bodega a 4.000.000 de litros y
-- La bodega seguiría creciendo y en 1.959 tenía ya una capacidad de 9 millones de litros y una producción diaria de 6 mil litros de alcohol, agregándose una producci6n de 1.000.000 de kilos de Tartrato de Calcio parte del cual fue exportado a Alemania Occidental iniciando así las actividades en e1 extranjero.
-- En 1.959 también se inaugura la planta fraccionadora de vinos en Buenos Aires y se inicia la etapa del Estornell constructor.
Esta es una de las facetas más interesantes del hombre de empresas. Pues varios de los principales edificios de esa época fueron imaginados, y construidos por Jorge.
-- Uno de ellos fue el edificio Mitre, en Mitre y General Acha, con departamentos de lujo y amplios locales en la planta baja.
-- Luego
fue el turno de
-- Junto a otros empresarios crea en esos años la Bolsa de Comercio de San Juan.
-- En 1962 comienza la
construcción en un terreno de su propiedad de un hotel y galería que luego
fueron expropiados por el gobierno quien continua la obra hasta terminar lo que
hoy es el Gran Hotel Provincial y
-- En aquellos años inaugura
también el Primer Supermercado y construye el edificio de la Bolsa de Comercio,
donde también funcionarían
-- En
1.964 Estornell advierte que la televisión irrumpe en todas las grandes
capitales y trae a San Juan el primer canal.
-- En 1.968 Estornell sale a competir en los comercios con su vino Tamiral.
-- Un año más tarde inicia los contactos para abrir mercados internacionales para el vino y los mostos concentrados. Los productos de Estornell ganan mercados en distintos países
-- En los años 80 Estornell amplia el negocio de la televisión a Mendoza, donde pone en marcha Canal 7 y construye en más moderno estudio de televisión del interior del país. Paralelamente, participa como accionista de Canal 13 de Buenos Aires. Es ya el “zar” de la televisión en Cuyo.
Habría para
mencionar otras realizaciones en materia de radios, destilerías, negocios
internacionales.
Pero con lo mencionado bastaría para que los sanjuaninos, algún gobierno, algún diputado de esos tan afectos a denominar a calles, avenidas, estadios, parques y plazas con el nombre de políticos o de extraños personajes que nada hicieron por San Juan y su gente, rindieran el homenaje que se merece este auténtico pionero del siglo XX.
Veinte y
tantos años después de aquel otoño sanjuanino en el que San Juan se conmoviera
por la caída del helicóptero en el que viajaba Estornell junto al empresario
Jorge Coll, el piloto Pepe Liciardi y el mayor Pedro Antonio Gallardo, jefe del
Aeropuerto, sería bueno que alguien recordara que también hay lugar en la memoria para quienes tuvieron como
únicas armas su vocación por el progreso.